Sorloth y Nyland lo recordarán durante muchísimo tiempo, igual que Bellingham, pero por motivos muy diferentes. El atacante noruego tuvo la oportunidad para contribuir a que Haaland diese una estocada que pudo haber sido letal, ya que en ese momento la selección de Stale Solbakken se imponía por la mínima a Inglaterra, y el contragolpe era de dos para uno, sin embargo, por razones que únicamente él sabrá, su bombilla se fundió, y en lugar de dársela en bandeja a Haaland, quiso finalizar por su propia cuenta, estropeando completamente la acción.
El cancerbero nórdico tampoco podrá conciliar el sueño. Con las tablas en el marcador, habiendo comenzado la primera parte de la prórroga, tomó la peor decisión posible frente al trallazo desde fuera del área realizado por Rogers, intentar blocarlo, cosa que supuso un craso error, pues el esférico se le escapó, yendo a parar a las botas de un Jude Bellingham que remachó sin dudarlo un segundo. Nyland fue consciente de su estropicio inmediatamente, derramando lágrimas cuando la eliminatoria concluyó, pero comparado con la que le está cayendo a Sorloth, el meta de Noruega parece haber sido indultado.
Los dulces sueños serán para Bellingham, principal baluarte de la Inglaterra de Thomas Tuchel con único permiso de Harry Kane, aunque bien es cierto que la selección británica se ampara en absolutamente toda su unidad. Sin embargo, es innegable que el autor del doblete que clasificó a Inglaterra para las Semifinales, se alza como el futbolista más destacado. No solo marca golazos, también posee instinto de nueve, como demostró marcando el 1-2 decisivo.
Inglaterra se llevó un duelo cuya primera mitad iba para de las más aburridas del presente Mundial, hasta que Noruega ánimo el ambiente, primero con una jugada entre Odegaard y Ryerson rematada por Haaland y detenida por Pickford, y un minuto después, adelantándose en el marcador por cortesía de Schjelderup, que desde el pico del área zurdo y con el ángulo justo y necesario, se sacó un zapatazo imposible para Pickford.
Sin embargo, al 43 llegó la mencionada pifia de un Sorloth considerado como el culpable de la eliminación nórdica, y en el 45+2, Bellingham se internó en el área superando a varios contrarios, para luego definir con un zurdazo cruzado y empatar justo antes del descanso. Durante la segunda mitad, ninguna de las dos selecciones perforó la meta rival, siendo la más clara de Noruega un cabezazo de Ajer al palo en el 76, mientras que por parte de Inglaterra, Harry Kane no remató el centro de Gordon al 67 frente a un Wolfe muy atento, y en el 88, Saka hizo un jugadón y centró raso, pero Aursnes fue más rápido que cualquier jugador inglés.
Llegó la prórroga, y en el 93, tras un paradón de Nyland al cabezazo de Harry Kane, el guardameta noruego protagonizó su pifia frente al chutazo de Rogers, y Bellingham puso el definitivo 1-2. Un minuto después, Guéhi impidió rematar a Nusa. En la segunda parte, Berg y Óscar Bobb lanzaron arriba, y Saka no culminó su jugadón, pues tras superar a dos contrarios, remató raso y al muñeco.
Nyland protagonizó un doble paradón, manteniendo la esperanza para Noruega, pero ni siquiera esa circunstancia le libró de derramar lágrimas cuando sonó el pitido final. Un error de cálculo por parte del portero nórdico, el egoísmo de Sorloth, y la gran participación de Bellingham en el torneo, dieron el triunfo y el billete para las Semifinales a una Inglaterra que ambiciona dar con firmeza los últimos pasos que le conduzcan a la gloria.
**Eliminatoria disputada en el Hard Rock Stadium de Miami, con una asistencia de 64478 personas.