LA FÁBULA DE EMBOLO Y LA ARAÑA

Érase una vez, en una eliminatoria de Cuartos de Final correspondiente al Mundial 2026, un jugador suizo llamado Embolo que creyó poder engañar a la tecnología, y en el minuto 69, fingió ser derribado por un futbolista argentino de nombre Leandro Paredes. Sin embargo, como se pilla antes a un mentiroso que a un cojo, la treta de Embolo fue descubierta, siendo expulsado con doble amarilla cumplido el 72 de juego y el marcador reflejando un 1-1. Aquella acción supuso el principio del fin para Suiza, dando nuevas energías a Argentina, y pese a que durante el resto de la segunda mitad, la selección de Lionel Scaloni no perforó de nuevo la meta contraria, la prórroga llegó, dando paso al despertar de una araña con dos patas, la cual, en el minuto 112, conectó un derechazo tan inmaculado que el balón fue a parar a la misma escuadra. El gol fue tan maravilloso, que decantó la balanza en favor de una Argentina tan pletórica, que puso la guinda al pastel con un tercer tanto, anotado por Lautaro Martínez, y suponiendo el 3-1 definitivo. Y colorín colorado, Argentina a Semifinales ha pasado.

Podría ser una magnífica manera de resumir lo sucedido entre las selecciones de Lionel Scaloni y Murat Yakin. Suiza había logrado lo más difícil, sobreponerse al gol encajado tras el córner botado por Messi y cabeceado por Mac Allister, y de paso, al mano a mano que el Dibu Martínez le ganó a Embolo. Su golazo, tras una combinación preciosa entre Ricardo Rodríguez y Ndoye, resuelta por este último definiendo perfecto por el palo largo, le otorgaba tanto las tablas en el marcador como energías renovadas. Quién iba a adivinar que tan solo dos minutos después, aparecería un villano tan inesperado como infantil en semejante relato.

En el minuto 69, sin venir a cuento y por motivos que sola y supuestamente él sabrá, Embolo hizo creer a medio estadio que Leandro Paredes le había cazado por detrás. El VAR intervino, descubriendo el engaño de un jugador fundamental para Suiza que ya tenía amarilla por una infracción anterior. Las consecuencias fueron claras, doble amarilla y expulsión cuando corría el 72 de juego. Embolo se fue entre lágrimas, no sin antes suplicar clemencia, posiblemente debido a que realmente era consciente de la tontería tan grande que había protagonizado.

Fue el principio del fin para una Suiza que vio cómo las energías extra que deberían haber sido suyas, se las quedaba Argentina. La selección de Lionel Scaloni no dejó pasar la oportunidad, yendo con todo desde que el último cuarto de hora perteneciente al segundo periodo hizo acto de presencia. Mac Allister, Messi, Nico González, y Lisandro Martínez de tijera, intentaron evitar la prórroga sin éxito.

En la primera mitad, Thiago Almada se hizo notar con una combinación entre Julián Álvarez y él, para tres minutos más tarde quedarse cerca de marcar mediante un chut al lateral de la red. Pero llegó la segunda parte, y consecuentemente el minuto 112, momento en que la araña atrapó a su presa. Julián Álvarez recibió cerca del pico del área, y estando fuera de la misma, alzó la vista y soltó tal derechazo que sus amigas de ocho patas se mudaron a otro piso.

Suiza quedó ko, y Argentina puso el tercero en la última jugada del partido. Thiago Almada falló en el mano a mano frente a Kobel, pero Lautaro Martínez es todo un depredador, y lo demostró cazando el rechace y enviando la pelota al fondo de las mallas. Argentina se metió en las Semifinales del Mundial a causa de una infantilidad y una araña bípeda que ya tienen su propia fábula.

**Eliminatoria disputada en el Arrowhead Stadium de Kansas City ante 69045 personas.

Publicado por Miguel Ávalos

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