Nada como una victoria frente a tu eterno rival para sentirte en el cielo, aunque de momento solo sea por una noche. Fue el caso de un PSG que se impuso al Olympique Marsella por 1-2 en Vélodrome, adjudicándose Le Classique en territorio de su adversario, y pese a no tener apoyo en las gradas debido a la ausencia de la hinchada parisina en la grada visitante.
Tras la falta de goles durante la primera mitad, estos comparecieron en la segunda. Corría el minuto 66, cuando un centro de Doué fue rematado al fondo de las mallas por un Ferran Torres que ya suma cuatro dianas en la Ligue 1. El cuadro marsellés respondió llegado el 72 de juego. Højberg asistió a Amine Gouiri tras recuperar el balón, y el segundo mencionado cedió para que Ángel Gomes definiera perfecto.
Sin embargo, poco duró la alegría local, puesto que entre los minutos 74 y 77 arribaron dos varapalos decisivos. El primero fue el gol de Marquinhos, que remató un centro de Nuno Mendes. El segundo, la expulsión con doble amarilla de Timothy Weah por derribar a Nuno Mendes. Las esperanzas marsellesas se desvanecieron, y el PSG se hizo con el triunfo.
El Olympique Marsella firma de este modo su peor comienzo en la Ligue 1 en toda su historia, como bien demuestra haber perdido cuatro partidos de cinco, acumular únicamente tres puntos, y estar situado penúltimo de 18 equipos en total, o dicho de otro modo, en puestos de descenso directo.
El PSG por su parte, queda sexto clasificado con ocho puntos hasta la fecha, teniendo a tres los puestos Champions, y habiendo dejado atrás aparentemente un comienzo realmente dudoso.