La selección de Egipto estará en Dieciseisavos. El 1-1 obtenido frente a Irán le permite ser segunda de grupo y proseguir con su andadura mundialista. Irán por otra parte, queda tercera, y deberá esperar para conocer su destino en el torneo. Si bien el combinado dirigido por Hossam Hassan dispuso de más ocasiones, la más clara fue la que Irán tuvo en la última acción del encuentro, una que puede acabar lamentando.
Los goles llegaron pronto, al 5 y en el 14 de partido. Un mal despeje de Beiranvand provocó que el esférico quedara muerto, situación aprovechada por Saber para batir al cancerbero por debajo de las piernas. Y por otro lado, Rezaeian cazó el rechace procedente de un paradón de Shobeir a Mohammadi, y puso el empate. Entre medias, al 11 de encuentro, Taremi falló un penalti que Shobeir detuvo.
Al 22 de juego, Egipto hubiera vuelto a adelantarse de no ser por Ezatolahi, mientras que cumplida la media hora, Trezeguet hizo una gran acción individual, pero su remate fue atajado por Beiranvand. Irán respondió con un lanzamiento de Rezaeian que se perdió fuera en el 34, y al 45+2, Shobeir estuvo cerca de liarla debido a un centro lateral de Nemati. Dos minutos después, Saber chutó desviado.
Durante el segundo periodo, Egipto dispuso de más acciones ofensivas que la selección de Amir Ghalenoei, sin embargo, le faltó puntería. Beiranvand detuvo el intento de Trezeguet tras la asistencia de Salah, y Hardani evitó que el remate de primeras del atacante egipcio, tras un precioso envío en largo de Salah, acabase en el fondo de las mallas.
Más tarde, la zaga iraní frustró el remate de un Marmoush que superó a tres contrarios y quiso intentarlo desde fuera del área. Del 69 al 90+7, no hubo ninguna otra ocasión clara de gol, pero arribó el siguiente minuto, momento en que Ezatolahi pudo haber cambiado el destino de Irán en el Mundial, pero al larguero no le pareció bien.
Resulta irónico que de tantas ocasiones que tuvo Egipto, la más clara para desnivelar el empate corriese a cargo de Irán, y en el último minuto de un encuentro cuya conclusión determinó que la selección africana debía pasar a Dieciseisavos como segunda clasificada, mientras que la selección asiática debía esperar su sentencia de cara o cruz. Así sucedió. Y es que en el fútbol, las probabilidades son muchísimas.
**Partido disputado en el Lumen Field de Seattle ante 66925 personas.