La selección de Marruecos vuelve a empeñarse en llegar lejos en una cita mundialista, y desde luego argumentos le sobran, puesto que su calidad individual y colectiva están fuera de toda duda desde hace años. 0-1 derrotó a una Escocia que tuvo que dar gracias, porque el resultado pudo ser escandaloso. El combinado de Mohamed Ouahbi dominó durante la mayor parte del encuentro, y en los instantes en que no, proseguía con su plan. Mucho ojo porque los marroquíes están bien decididos a tener otro papel protagonista en el presente Mundial.
La primera a la jaula. Corría el minuto 2, cuando Brahim Díaz recibió desde la derecha y envió un pase teledirigido a Saibari, que sin pensarlo un momento fusiló a Gunn con un latigazo. Resulta llamativo que fuese el único tanto de Marruecos, porque vaya si los de Mohamed Ouahbi tuvieron oportunidades para sentenciar prontamente.
Al 10, la selección africana perdonó, también en el 18 con Achraf Hakimi de protagonista, igual que en el minuto 36 erró El Khannouss. Aún así, tan intensa estaba Marruecos, que Escocia no tuvo su primera ocasión manifiesta hasta el tiempo de prolongación. Robertson realizó un gran centro, pero McGinn no pudo conectar con el balón.
La segunda mitad fue más equilibrada, pero no lo bastante, Marruecos seguía controlando la situación y gozando de las más claras. En el minuto 50, El Khannouss se marcó un jugadón, sin embargo, Saibari se topó con el poste, mientras que al 51, El Khannouss vio como Gunn se lucía para sacar su cabezazo.
Escocia despertó completamente pasado el primer cuarto de hora, con Christie lanzando de diestra muy cerca del palo. McTominay pudo haber empatado llegado el 85 de juego, no obstante, su remate se perdió por el lateral de la red, mientras que su segundo intento tres minutos después, fue un chut fallido que Bono atrapó sin mayores dificultades.
Fue de hecho Marruecos, habiendo tenido bastante más presencia en líneas generales, la que estuvo otra vez cerca de hacer el segundo, pero ni Talbi ni Amaimouni acertaron en el tiempo de descuento. No le hizo falta de todas maneras a la selección de Mohamed Ouahbi, que volvió a probar su elevado nivel en todo aspecto, cosa que le hace capaz de doblegar a cualquiera. Medirse frente a ella no es buena noticia, e infravalorarla se traduce como un error fatal.
**Partido jugado en el Gillette Stadium con una asistencia de 64146 personas.