Suiza estará en los Dieciseisavos del Mundial con todo merecimiento. La selección de Murat Yakin goleó por 4-1 a una Bosnia-Herzegovina que pudo haberse llevado el doble de no ser por su guardameta, un Vasilj que además firmó la que de momento es la parada del torneo en el minuto 56. Lo irónico de la selección dirigida por Sergej Barbarez, es que sus ocasiones se cuentan con los dedos de una mano, y aún así, todas fueron claras. De poco le sirvió no obstante frente a una Suiza que buscó la meta rival de principio a fin.
No hubo goles durante la primera mitad, pero sí ocasiones. Ndoye lanzó al lateral de la red cuando transcurría el 10 de partido, y al 13, tras centro de Rieder, estuvo a punto de marcar con el tacón. En el 23, Freuler chutó desde muy lejos, y el cuero se perdió lamiendo el poste derecho. La última oportunidad del primer acto corrió a cargo de Bosnia-Herzegovina, con Memic lanzando y Kobel blocando seguro en el minuto 38.
Más de lo mismo en una segunda parte de auténtico festival. Ndoye probó suerte al 51, pero Vasilj atrapó. Dos minutos después, Freuler centró y Aebischer logró peinar el esférico, aunque se perdió fuera. Entonces llegó el 56 de partido, fecha, lugar y hora para la filmoteca. Ndoye enganchó una chilena soberbia pese a ir centrada, sin embargo, incluso así deben tenerse reflejos gatunos, como los mostrados por Vasilj, cuya parada es hasta la fecha la mejor del Mundial.
Si una es buena, dos todavía mejor. Vasilj volvió a responder con reflejos felinos ante el remate involuntario de Embolo cuando corría el minuto 63. Kobel debió pensar en la otra portería que no es menos, ya que al 69 se lució frente al trallazo de Dedic. Con el partido sin goles, el último cuarto de hora estaba a punto de presentarse. Quién hubiera dicho que la locura también se encontraba entre bastidores.
Y llegó el festival. Ruben Vargas centró desde la izquierda, Memic despejó mal de cabeza, Manzambi cazó el rechace, y soltó una volea inmaculada para, por fin, abrir la lata. Seis minutos más tarde, Embolo iba a plantarse frente a Vasilj, pero Muharemovic le trabó siendo el último hombre, con lo que roja directa, lanzamiento de Ruben Vargas de falta, y otro paradón con los puños del cancerbero bosnio.
Sin embargo, en el minuto 84, Suiza sentenció el choque. Manzambi se dejó el balón atrás en la enésima ofensiva helvética, pero Embolo vio a Ruben Vargas y le puso una pelota tipo caramelo para que definiera con la diestra y mucha clase. Un Ruben Vargas que quiso devolverle el favor a Embolo cuatro minutos después, pero este no llegó a rematar su centro desde la izquierda.
Incluso con uno más y ganando cómodamente, los suizos buscaron agrandar la diferencia, y llegado el 90 hicieron el tercero. Xhaka filtró una delicatessen para Ruben Vargas, este paso atrás, y Manzambi remató de primeras culminando un jugadón. La cosa iba de golazos, y pese a no servirle de mucho, Bosnia-Herzegovina se apuntó. Tras un córner y rechace de puños de Kobel, el balón arribó hasta un Mahmic que se sacó una volea estelar.
Pero era Suiza quien merecía tener la última palabra respecto a los goles, y tras un claro penalti cometido por Memic, Xhaka puso la guinda a su partidazo y al resultado desde los once metros, con lo que la selección de Murat Yakin accedió a la siguiente ronda del Mundial demostrando que sigue siendo un hueso muy duro de roer.
**Partido disputado en el soFI Stadium de Los Ángeles ante 70026 personas.