La selección de Corea del Sur logró una memorable victoria frente a la República Checa de Miroslav Koubek. El combinado de Myung-Bo Hong se impuso con justicia y estilo por 2-1, superando además un marcador adverso. Los goles se hicieron esperar, pero la segunda mitad ofreció tres de bella factura.
Al minuto 59, un descomunal saque de banda realizado por Coufal sirvió para que Krejci fusilara de cabeza, adelantando así a la selección checa. Sin embargo, lejos de desmoronarse, los surcoreanos reaccionaron e igualaron en el 67 de juego. Kang-In Lee regaló un gran balón a Hwang-In Beom, quien mediante un recorte sentó a Hranac y al meta Kovar, y acto seguido definió picando el esférico. Un 1-1 directo a la filmoteca.
Los de Myung-Bo Hong dominaban y no se conformaban con las tablas, y su esfuerzo obtuvo recompensa llegado el minuto 80. Paik Seung-Ho telegrafió un envío para Hwang In-Beom, y este asistió de lujo desde la parte derecha a Oh Hyeon-Gyu, que no perdonó e hizo subir el definitivo 2-1.
Faltaba el último héroe por parte de la selección surcoreana, y ese fue el cancerbero Seung-Gyu, evitando con un paradón de puros reflejos que Hlozek empatara el encuentro al minuto 82, y protagonizando otra meritoria intervención ante el chut de Michal Sadilek cuando transcurría el 90+3.
44985 espectadores fueron testigos en el estadio Guadalajara de la declaración de intenciones firmada por una Corea del Sur que no ha acudido a la cita mundialista para hacer turismo. Habrá que vigilar de cerca a una selección que ha dejado incluso mejores sensaciones de las esperadas en su estreno.