No hubo historia en Balaídos, el Friburgo de Julian Schuster volvió a dar buena cuenta de un Celta prácticamente impotente, al que derrotó por 1-3. Antes del descanso, Matanovic y Suzuki borraron cualquier mínima esperanza que el cuadro vigués todavía pudiese albergar. Ya en el segundo tiempo, Suzuki redondeó su actuación y el partido del conjunto alemán en general con su doblete.
El tanto de Swedberg durante el descuento, no fue sino una anécdota pasajera. Lástima sin duda la eliminación del equipo dirigido por Claudio Giráldez, sin embargo, toca felicitar y reconocer a un Friburgo muy superior en esta eliminatoria de principio a fin. El Celta de Vigo tendrá que esperar, pero volverá.