Ninguna persona bética se imaginaba antes de arrancar la vuelta entre el equipo de sus amores y el Sporting Braga, lo que se avecinaba. Puede que casi nadie en general, dicho con todo el respeto al conjunto de Carlos Vicens, que dejó muda a La Cartuja y asombrada a Europa. Sin embargo, esto es fútbol, y el deporte rey tiene mucho en común con las matemáticas, las posibilidades son ilimitadas.
Los goles de Antony y Ezzalzouli en los minutos 13 y 26 aparentaron un paseo en barca para el Real Betis de Manuel Pellegrini, sin embargo, nada más lejos de la verdad, la pesadilla comenzó a partir del 38 de juego, una con la que el guardameta Pau López soñará durante varios días, pues fue bastante culpable de que tres de los cuatro goles que Los Verdiblancos encajaron, se alojaran en su meta.
Pau Víctor remató cerca de la corona del área y su tocayo, el ya mencionado Pau López, estuvo blando. En el 49 de partido, Ricardo Horta colgó una falta desde la izquierda y el portero verdiblanco salió a por uvas, facilitando el cabezazo de Víctor Carvalho. Poco o nada puede reprochársele respecto al penalti que Ricardo Horta transformó en el 2-3 cuando transcurría el 53 de encuentro, pero al 74, volvió a pecar de mantequilla en los guantes tragándose la volea de Gorby.
Ni qué decir tiene que el mérito de pasar del un 2-0 en contra a un 2-4 favorable, corresponde al Sporting Braga. El cuadro portugués, lejos de bajar los brazos, se armó de coraje, impuso su fútbol, y demostró que en unos Cuartos de Final pertenecientes a la UEFA Europa League, puede ocurrir y ocurre de todo, logrando una muy merecida clasificación para las Semifinales.
El Betis tendrá que esperar, y desde luego, reponerse de semejante mazazo, considerando que tenía y tiene equipo para llegar incluso más lejos. Pero en la próxima edición del torneo deberá mostrar su progreso respecto a la experiencia, además de concentrarse al cien por cien, dado que cualquier error cometido en una competición europea, conlleva graves penalizaciones.