Respiró el Valencia CF en el Martínez Valero frente al Elche, gracias al golazo de un Sadiq que ha vuelto por la puerta grande, aparte de las inevitables intervenciones de Dimitrievski. Huir de los puestos de descenso parece ahora bastante más fácil, pero el cuadro de Javier Aguirre tiene todavía mucho trabajo por delante.
Es cierto que de no haber logrado los tres puntos en esta última jornada, el panorama sería negativo a más no poder, e incluso el Míster sería muy cuestionado. Sin embargo, si algo está dejando claro este Valencia CF, es que el final de su camino resulta imposible de vislumbrar, considerando además el hecho de que aún no es capaz de ofrecer garantías para conducir los partidos a donde le convenga. Paciencia de santo, porque esto es larguísimo.