El Arsenal alzó su decimoctava Community Shield. Los Gunners de Mikel Arteta pasaron por encima del Manchester City con un contundente 3-0, demostrando que su hambre de títulos está bien lejos de saciarse. Habrá que prestar mucha atención a Lewis-Skelly, así como a la dupla formada por Odegaard y Tzolis, por no hablar del resto de integrantes. Este Arsenal tiene buena pinta.
Todo lo contrario que el Manchester City. Mucho tendrá que cambiar el conjunto liderado por Vincenzo Maresca si no quiere que tras una quincena de años siendo un martillo gigante, su reputación comience a hacerse pedazos. Ciertamente, el listón de Pep Guardiola es abrumador, y la prácticamente confirmada marcha de Rodri puede suponer otra losa muy pesada.
Ni siquiera un minuto necesitó el Arsenal para alterar el luminoso por vez primera. Lewis-Skelly controló en la frontal rompiendo a Foden y regaló una delicatessen a Calafiori, que no perdonó. Llegado el 28 de juego, Odegaard centró al segundo palo, Tzolis tocó regalándosela a Havertz, y este anotó a placer. A excepción del paradón de David Raya a Doku, Los Citizen apenas dieron señales de vida.
Poco después de arrancar la segunda mitad, cuando transcurría el minuto 48, Tzolis superó a Khusanov y jugó para un Odegaard que amagó congelando a Donnarumma, para acto seguido definir a placer. David Raya volvió a lucirse frente al remate de Semenyo, pero ciertamente, Los Gunners pudieron haber ganado por un margen más amplio. El Manchester City debe hacérselo mirar.
El Arsenal por su parte, comienza la temporada mostrando sus intenciones, con un bloque y entrenador más que consolidados, habiendo añadido otro título a su palmarés, y con la firme convicción de aspirar a todo torneo que juegue. Mucho ojo con Los Gunners.
**Partido disputado en el Principality Stadium de Cardiff ante 58056 personas.