Partido disputado el que Bosnia-Herzegovina y Qatar ofrecieron, saliendo triunfadora la selección de Sergej Barbarez por 3-1 sobre el combinado de Julen Lopetegui, que se despidió del Mundial. El tercer tanto bosnio resultó clave para echar por tierra la moral y motivación de Qatar, pues hasta ese momento, pudo ocurrir cualquier cosa. Bosnia-Herzegovina cree en su estilo, cosa que le permite seguir adelante.
Demirovic y Sunjic se toparon con Abunada en el 2 y 3 de partido, mientras que al 12, este último impidió que Akram Afif se marchase solo cara a puerta. Llegado el 27 de juego, Katic remató mal, pero no ocurrió igual durante el minuto 29 con Alajbegovic, cuyo derechazo desde fuera del área ya es uno de los goles del Mundial.
Basic también lo intentó desde fuera del área en busca de un segundo tanto, pero no estuvo tan certero, como tampoco lo estuvo Abunada frente al remate de Dzeko, pues su despeje acabó entrando en forma de autogol, suponiendo el 2-0. El propio Dzeko pudo haber sentenciado cuatro minutos después, si no fuese por el poste.
Qatar sin embargo, reaccionó. Primero con un centro de Al Brake que Al Haydos no llegó a rematar, y tres minutos después, acortando distancias. Tras el centro desde la derecha de Pedro Miguel, Edmilson Jr recibió el cuero y lo puso de primeras para Al Haydos, que esta vez no perdonó. La selección de Julen Lopetegui se metió de lleno en el encuentro y se quedó bien cerca del empate, con un chut de Khoukhi que salió fuera, y la madera frustrando los planes de Pedro Miguel.
La segunda parte no varió de guión, ambas tuvieron ocasiones para conseguir otro tanto. En el 50, Dzeko no culminó la gran jugada de Tahirovic y Demirovic, Pedro Miguel no pudo rematar un centro que conllevaba peligro tres minutos después, al 56 y 59 Akram Afif lanzó fuera, y en el 79, Abunada acaparó los focos con su paradón a Alajbegovic.
Entonces llegó el minuto 80, y con él la sentencia de Bosnia-Herzegovina. Varios errores y rechaces por parte de la zaga qatarí, permitieron a Mahmic alojar el esférico al fondo de las mallas. A pesar del intento de Pedro Miguel durante el tiempo de prolongación, Qatar bajó los brazos a causa del mazazo, y procurando dormir el partido en sus últimos compases, Bosnia-Herzegovina se hizo finalmente con una victoria que puede valer su peso en oro.
**Partido disputado en el Lumen Field de Seattle ante 66925 personas.