Cuatro goles en total y todos ellos de bella factura, no hay duda de que Japón tiene el don del artista en las cosas que hace bien. La selección de Hajime Moriyasu pasó por encima de Túnez y merece estar en los Dieciseisavos del Mundial. Muy pronto, al 4 de partido, abrió la lata. Nakamura recibió de Tanaka por la izquierda, superó con un autopase a un rival y puso el pase de la muerte para que Kamada hiciera subir el primero.
Pudo hacer doblete Kamada llegado el minuto 9, pero Bronn se lo impidió. Inmediatamente después, Dahmen protagonizó una de las paradas del torneo tras córner sacado por Ito y un chut que se envenenó al impactar en la zaga tunecina. Japón mandaba con claridad y logró el segundo pasada la media hora de juego. Ayase recibió un buen pase de Itakura, y tras plantarse en el pico del área, soltó un latigazo inapelable.
No se conformó la selección nipona y durante la segunda mitad buscó hacer más daño a su oponente, cosa que logró con un jugadón en el minuto 69. Tanaka, que al 47 había probado fortuna, jugó para Ayase, y este entregó de primeras un gran balón a Ito, que resolvió perfectamente. Fue el gol de la sentencia, pero no el último.
El 0-4 arribó al 83 de juego, con Ito jugando para Sano, que centró magníficamente desde la derecha para que Ayase cabeceara frente a una zaga tunecina incapaz de evitar el tanto. La selección africana, dirigida por Herve Renard, está dejando una imagen muy pobre en el presente Mundial. Al contrario que Japón, merecedora de disputar la ronda de Dieciseisavos.
**Partido jugado en el estadio BBVA de Monterrey con una asistencia de 51243 personas.