El PSG se proclamó campeón de la Copa de Europa por segunda vez consecutiva y total en su historia imponiéndose por 4-3 en la tanda de penaltis al Arsenal. Ninguno de los dos conjuntos fue capaz de deshacer el 1-1 a partir del minuto 66. Havertz adelantó al 6 de juego a Los Gunners con un golazo gracias a la presión ejercida por el cuadro de Mikel Arteta nada más arrancar la Gran Final en el Puskas Arena de Budapest. La escuadra de Luis Enrique por su parte, igualó de penalti provocado por Kvaratskhelia y transformado por Dembélé cuando corría el minuto 65.
Los Gallos ni mucho menos realizaron la exhibición de hace un año frente al Inter, pero fueron quienes claramente más ganas le pusieron frente a un Arsenal que, ya fuera por mérito de su oponente o por el plan austero de Mikel Arteta, se pasó la mayor parte del encuentro jugando a no perder, lo que suele constituir una mala señal.
Otros dos factores diferenciales fueron la inexperiencia de los londinenses en finales de Champions en su actual ciclo, así como el haber sudado sangre y tinta para ganar la Premier League. El PSG por su parte, no encuentra ni la mitad de resistencia en la Ligue 1, pudiendo llegar bastante más fresco y con experiencia acumulada.
Vitinha en dos ocasiones, Kvaratskhelia con un remate al poste, y Barcola en otras dos acciones, se quedaron muy cerca de evitar la tanda de penaltis. El Arsenal por otro lado, tuvo las más claras con un remate de Havertz durante el primer acto que pudo haber supuesto el 0-2 y el doblete para el atacante, pero el cuero impactó en Marquinhos, mientras que la otra fue en el mismísimo 120 de partido, con chut de Gyökeres precedido por un córner que, de no haber rebotado en la zaga, hubiese significado el 1-2 con toda probabilidad.
Los penaltis finalmente entraron en escena, premiando al equipo que más alma puso para alzar La Orejona. Gonçalo Ramos, Desire Doué, Achraf Hakimi y Lucas Beraldo, marcaron cuatro goles decisivos, dejando en nada los de Viktor Gyökeres, Declan Rice y Gabriel Martinelli, al igual que el paradón de David Raya a Nuno Mendes. Además, en el Arsenal, Eberechi Eze falló absurdamente y Gabriel Magalhaes mandó alto el último lanzamiento.
El PSG se valió de su experiencia y los once metros para comenzar en Budapest una hegemonía capaz de aumentar en futuras ediciones de la máxima competición continental. Europa tiene actual e indiscutiblemente, un Rey con autoridad. Enhorabuena a toda su gente de bien.