Locura en London Stadium, ya no solo por lo mucho que West Ham y Arsenal se jugaban, además de la tremenda rivalidad existente entre estos dos conjuntos habitantes de la capital inglesa, sino por dos jugadas que pudieron haber afectado al devenir del Derby. En ambas, el colegiado tuvo que tomar decisiones difíciles, pudiendo haber errado en la primera, pero acertando en la segunda por una sola acción, cuando había para escoger.
Tras una primera mitad en la que Los Gunners pudieron haberse ido al descanso mandando en el electrónico, e incluso con una ventaja de más de un gol, el segundo acto entró en escena, y el paso de los minutos dio lugar a la primera jugada polémica, en la que Pablo, jugador de Los Hammers, fue el protagonista.
Camino de cumplirse el minuto 69, tratando de despejar una falta colgada por Declan Rice, el balón le impactó en el brazo tras unos rebotes y estando en el suelo. La mitad de los futbolistas del Arsenal reclamaron penalti al unísono, pero finalmente, el árbitro no lo sancionó como tal.
Entre medias, concretamente al minuto 83, arribó la única diana del encuentro. Tras una gran jugada colectiva, Odegaard se plantó dentro del área, divisó a Trossard, y le cedió un balón que su compañero no dudó en rematar de primeras. El Arsenal lograba ponerse por delante, pero faltaba una acción bastante más escandalosa que la anteriormente citada.
A punto de llegar al minuto 90+5, el West Ham United botó un saque de esquina, con el guardameta Hermansen incorporándose para buscar el remate, teniendo como resultado un tiro de Wilson que acabó alojado en la meta rival. Sin embargo, antes de eso, Hermansen embistió a Magalhaes en su intento de remate, Todibo agarró descaradamente la elástica de David Raya, y Pablo, implicado directamente en el penalti no pitado, sacó el brazo a pasear pegándolo en el cuello del cancerbero del Arsenal.
El árbitro anuló el tanto al, solamente, percibir la falta que Pablo cometió sobre David Raya, y nada más. Con todo, parece increíble que el Arsenal ganara 0-1 el Derby londinense. No es de extrañar que incluso algún jugador del líder de la Premier League se arrojase al verde en señal de respiro, porque menudo salto de pértiga.