El FC Barcelona disputará la Gran Final de la Champions que se celebrará en el Ullevaal Stadion de Oslo. Las Culés tendrán como oponente al Lyon, último obstáculo para que el Sábado 23 de Mayo se convierta en otro día inolvidable para ellas. Haber logrado llegar a su séptima final en la historia, su sexta de forma consecutiva, junto al esperado regreso de Aitana Bonmatí, deben suponer motivaciones bien grandes para terminar en lo más alto de la Edición XXV de la máxima competición continental.
Más de 60.000 gargantas disfrutaron y celebraron otro éxito de sus ídolos, quienes tenían en frente al Bayern Múnich, dirigido por el español Jose Barcala. Raro es que las de Pere Romeu encuentren oponentes a su altura, pero Las Bávaras lo fueron, no por acumulación de llegadas, sino porque todas sus ocasiones fueron de manual. No se arrugaron pese a ello Las Azulgranas, que hicieron lo que mejor saben, acorralar al rival hasta derribarlo.
Ambos conjuntos salieron a darlo todo desde el pitido inicial, a sabiendas de que el 1-1 de la ida dejaba la eliminatoria teóricamente en el aire. No se había cumplido ni el primer cuarto de hora, cuando los goles comenzaron su desfile. Caroline Graham divisó desde la derecha a Salma Paralluelo y le sirvió un centro impecable para que su compañera fusilara en el 13 de juego. Pero cuatro minutos después, Harder cogió desprevenida a Irene Paredes, salió en conducción, espero a que Dallmann se incorporara y le cedió el balón para que esta última dejara congelada a Cata Coll mediante su remate cruzado.
No obstante, la alegría también resultó efímera para el cuadro de Jose Barcala, pues llegado el 22 de partido, un centro de Salma Paralluelo desde la izquierda provocó varios rebotes dentro del área, y ahí estaba la más lista de la clase, una Alexia Putellas que tenía ganas de ser esa jugadora decisiva que acostumbra, y para dentro. El Barça se ponía otra vez por delante. Las Culés quisieron aprovechar el nuevo mazazo a sus adversarias, y tuvieron oportunidades muy claras, pero a Caroline Graham, Ewa Pajor, y Salma Paralluelo les faltó suerte.
Conscientes de que el guión debía ser el mismo que durante el primer acto, las de Pere Romeu prosiguieron con su torbellino ofensivo, obteniendo los frutos merecidos al 54 y en el 58. Salma Paralluelo se sacó de la chistera un centro magnífico, y Ewa Pajor un cabezazo inapelable para el 3-1. Poco después, Claudia Pina botó una falta, Esmee Brugts prolongó de cabeza, y Alexia Putellas se inventó de espaldas a portería un toque tan llamativo como ingenioso. 4-1 y eliminatoria encauzada.
Las Bávaras dieron la cara constantemente, aunque también es justo decir que no encajaron más goles por su guardameta, Ena Mahmutovic, quien protagonizó varias paradas meritorias. Entonces llegó el minuto 68, y con él una ovación maravillosa, pues Aitana Bonmatí, crack mundial donde las haya, regresaba al terreno de juego. Preciosa noticia para el fútbol.
Lamentablemente, no hay partido perfecto, y ni siquiera Las Azulgranas son la excepción. Tres minutos después del ingreso al campo de Aitana Bonmatí, Mapi León se confió frente a Dallmann y perdió el balón en una zona poco indicada, la atacante del Bayern encontró a su socia Harder, que maquilló el resultado de tiro cruzado. No era el día más inspirado para el Barça defensivamente hablando. Aún y así, lo más importante estaba hecho.
Quiso alzarse todavía más un Bayern Múnich que cayó honorablemente, pero la cruceta se interpuso en los planes de Arianna Caruso, y Cata Coll en los de Gilles. Fueron los últimos intentos de Las Bávaras. El Barça, liderado por Alexia Putellas, Caroline Graham y Salma Paralluelo, y habiendo regresado Aitana Bonmatí, alcanzó la Final de la Champions. Oslo y el Lyon esperan a un equipazo que se encuentra a un solo partido de agrandar todavía más su leyenda.