El Levante UD no pudo sumar de tres frente al RCD Espanyol, y cosechó un 0-0 agridulce que tuvo como consecuencia dos puntos perdidos. Carlos Álvarez y Etta Eyong, dos jugadores lastrados por las elevadas expectativas generadas sobre ellos, tuvieron las más claras para el cuadro de Luis Castro, y fallaron ante Dmitrovic. El empate deja a Los Granotas con 33 puntos, a dos de la salvación, pero teniendo que desplazarse el próximo Sábado a La Cerámica para jugarse los cuartos frente al mismísimo Villarreal, y como mínimo teóricamente, las señales son realmente negativas para los de Orriols. Otros dos puntos perdidos de los que pasan factura. En otras palabras, de los que duelen.
MACHO LEVANTE