UNAI MARRERO Y PABLO MARÍN YA SON LEYENDA EN LA REAL SOCIEDAD

La Real Sociedad se proclamó campeona de la Copa del Rey por cuarta vez en su historia tras empatar 2-2 frente al Atlético de Madrid y triunfar sobre su oponente en la tanda de penaltis por 3-4. El estadio de La Cartuja se vistió de gala gracias a dos aficiones ejemplares que alentaron sin descanso a sus equipos, y finalmente, los de Pellegrino Matarazzo se impusieron desde unos once metros que coronaron al cuadro de San Sebastián.

Hay que empezar nombrando a Unai Marrero. El cancerbero donostiarra estuvo imperial bajo palos en la tanda, pues detuvo los dos primeros lanzamientos rojiblancos a Sorloth y Julián Álvarez, lo que acabó siendo decisivo. Lo mismo vale para Pablo Marín, un chaval de la cantera que asumió la responsabilidad del último penalti para los suyos a la altura de las grandes estrellas, y el destino le premió merecidamente, convirtiéndose en el jugador que desniveló definitivamente la balanza, en una noche que jamás olvidará. Ambos son ya leyendas perennes en Anoeta.

Sin embargo, todo el equipo merece un gran aplauso. Carlos Soler y Sucic no solamente acertaron en sus respectivos penaltis, sino que trabajaron incansablemente. Mikel Oyarzabal fue el líder que acostumbra y autor del 1-2 durante el encuentro, Gonçalo Guedes mostró su repertorio, Aramburu se comportó como un gladiador, Barrenetxea consiguió marcar prontamente ofreciendo minutos de instinto incisivo, mientras que jugadores como Aihen, Gorrotxategi y Take Kubo oxigenaron al resto.

El Atlético de Madrid por su parte, fue un digno rival, pero la concentración y el desparpajo con que Los Donostiarras salieron desde el pitido inicial, le sorprendió, pasándole factura desde el minuto 1, justamente cuando Guedes puso desde la izquierda un gran centro que Barrenetxea cabeceó con toda la voluntad del mundo, y que por un momento parecía fácil de repeler para Musso, pero no, llevaba un único y claro destino.

Los Colchoneros tuvieron que remar a contracorriente, pero consiguieron meterse de lleno en la Final y devolver las tablas gracias a Lookman, que convirtió un pase de Griezmann en una obra de arte al recibir, acomodarse y colocar un zurdazo raso imparable para Marrero, en una jugada donde la concentración de la zaga donostiarra mermó.

Sin embargo, la Real Sociedad continuó con su plan, se rehizo del golpe encajado y siguió buscando la meta rival, motivo por el que minutos después se adelantó de nuevo en el marcador. Un gran centro de Carlos Soler provocó que Musso saliera a por uvas, embistiendo descaradamente a Gonçalo Guedes dentro del área, en lo que fue un penalti de manual que Oyarzabal transformó en el 1-2, resultado con el que se llegó al descanso.

Nada más arrancar la segunda mitad, los del Cholo Simeone, con espíritu y fuerzas renovadas, se adueñaron del encuentro, impidiendo a la Real Sociedad manejar el balón, y obligándola así a achicar agua. A sabiendas de que su parcela ofensiva estaba bien vigilada, empezando por un Lookman al que no concedieron respiro, el técnico rojiblanco cambió piezas, y acertó.

Las entradas al terreno de juego de Álex Baena, Nico González, Thiago Almada y Johnny Cardoso, dieron mucha más libertad a unos sobresalientes Marcos Llorente y Julián Álvarez. Finalmente, durante el último cuarto de hora del encuentro, el Atlético encontró el premio a su persistencia. Julián Álvarez recibió de Thiago Almada cerca de la corona del área, divisó el hueco, y la clavó no lejos de la escuadra.

Lejos de conformarse con el 2-2, Los Colchoneros buscaron el tanto del triunfo ante una Real que trató de mantener la concentración defensiva con sus energías restantes. Ciertamente, Álex Baena y Johnny Cardoso recordarán durante mucho tiempo las dos tan claras que erraron, especialmente el primero de ellos. La prórroga llegó, Los Donostiarras repusieron fuerzas recuperando parte de la actitud del primer tiempo, mientras que el Atlético de Madrid mantenía su fe y voluntad intactas. Podía ocurrir de todo en la última media hora.

No obstante, lo que sucedió fue que la tanda de penaltis entró en escena. Carlos Soler, Sucic y Aihen anotaron sus lanzamientos, Marrero dejó mudos a Sorloth y Julián Álvarez, Musso a Óskarsson, mientras que Nico González, Thiago Almada y Álex Baena lograron acertar pese a no servir de nada. Ahí estaba Pablo Marín para honrar a Marrero y al resto de su equipo, sin temblarle el pulso, y escribiendo su nombre junto al del guardameta donostiarra.

La Real Sociedad hizo suya la Copa del Rey por cuarta vez en su historia. Enhorabuena a toda la gente donostiarra de bien, y que disfruten.

Publicado por Miguel Ávalos

Saludos, mi nombre es Miguel y es un placer unirme a WordPress. He escogido este sistema porque me gusta mucho escribir y quiero utilizarlo para escribir y publicar diferentes artículos relacionados con el fútbol. La mayor parte estarán destinados a los dos equipos de la Capital del Turia, el Valencia CF y el Levante UD, no obstante también publicaré artículos referentes a otros equipos y competiciones. Espero que todos ellos puedan ser del agrado de quienes los lean. Un cordial saludo.

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