Lo intentó el Liverpool, de todas las maneras posibles, liderado por Salah y con Gravenberch, Wirtz y Gakpo bien activos, pero fue en vano. Y es que, el PSG no es el actual campeón de la Champions y el equipo más completo del continente por nada, sino porque tiene un plantillón, compuesto por jugadores Top en sus diversas demarcaciones, cosa que le permite mostrar un altísimo nivel en cada faceta futbolística.
Safonov fue una muralla cuando hizo falta, Marquinhos lució sus galas como central, lo de Vitinha en la medular es de otra galaxia, y si en la parcela ofensiva se encuentran Barcola, Dembélé y Kvaratskhelia, hay motivos de sobra para rezar. Corrían los minutos 72 y 90+1, cuando dos contragolpes fulgurantes sirvieron para que Dembélé, gracias a Kvaratskhelia y Barcola, batiera a Mamardashvili e hiciera recordar a Europa por qué el PSG de Luis Enrique transmite pavor.
Con Dembélé progresivamente más entonado en la presente edición de la Champions, como bien demuestra su doblete con un fabuloso primer gol, un Barcola en modo talismán, un incansable Kvaratskhelia, un Vitinha que es pura magia, y considerando que el resto de jugadores ofrecen plenas garantías en toda demarcación, el PSG posee montones de quinielas para alzar una segunda Orejona.