El Levante UD sucumbió por 1-4 frente a un Real Madrid que demostró por qué tiene uno de los mejores ataques del mundo. Los Granotas interpretaron muy mal el partido, queriendo hacerlo todo bonito, espectacular, e incluso individual. Frente al cuadro de Xabi Alonso, eso equivale a suicidio. Los Blancos aprovecharon las precipitaciones del equipo entrenado por Julián Calero para abrir la lata con un golazo de Vinicius Jr. Los de Orriols intentaron reaccionar al instante, pero fueron cazados en una contra que Mastantuono culminó fusilando a Mathew Ryan. Fin de la historia.
El gol logrado por Etta Eyong en la segunda mitad, supuso una dulce apariencia que Kylian Mbappé se encargó de mitigar desde los once metros. El nueve madridista hizo doblete, adornando todavía más la victoria del Real Madrid sobre un Levante UD que pagó caras sus ansias y falta de inteligencia en partidos de semejante calibre. Etta Eyong, y un Mathew Ryan que evitó literalmente el doble de goles en contra, fueron sin duda los mejores jugadores del equipo granota. Un Olasagasti inoperante y un Elgezabal que cometió un penalti de amateur, dejando en entredicho su valía como central en Primera División, representaron la parte más negativa. No queda otra que seguir remando.
MACHO LEVANTE