La Juventus de Turín venció por 2-0 a un Manchester City cuya crisis de resultados prosigue. La escuadra de Pep Guardiola se ha metido en un agujero del que tendrá que salir en sus dos últimos encuentros de Champions, pues es vigesimosegunda con 8 puntos, y otro tropiezo podría ser fatal. La Vecchia Signora por su parte, se sitúa decimocuarta con 11 puntos.
El partido prometía, pero en líneas generales fue soporífero, salvo algunas acciones aisladas y el segundo tanto marcado por los de Thiago Motta. Durante la primera mitad, únicamente resaltaron dos jugadas. Al 19, Yildiz casi marca mediante un tiro lejano que Ederson Moraes estuvo a punto de zamparse. Mientras que en el minuto 39, Di Gregorio se lució frente a Haaland, que picó el balón tras el gran pase realizado por Kevin De Bruyne.
El Manchester City siguió manejando el cuero durante la segunda parte, pero no le sirvió de nada. La Juventus transmitía más sensación de peligro sin prácticamente hacer gran cosa, y su forma de leer el partido dio resultado. En el 53, Federico Gatti remató de tijera un centro, Yildiz cazó el balón y colgó para Vlahovic, que hizo subir el primero de cabeza. Salvo por otro paradón de Di Gregorio a Gündogan en el 67 de juego, el conjunto de Pep Guardiola fue incapaz de reaccionar debidamente, y acabó recibiendo la puntilla al 75 de partido.
Los de Thiago Motta protagonizaron una contra de manual, en la que Weah sirvió un caramelo a McKennie, quien se sacó una tijera descomunal. Un golazo por el que merece la pena pagar una entrada. Pintan bastos para el Manchester City de seguir así. La Juventus por contra, demuestra que poco puede ser mucho.