El Valencia CF está en las Semifinales de la Copa del Rey. Logró un pase muy trabajado ante un Cádiz espartano que ni con uno menos le perdió la cara al choque. Eray Cömert es por el momento la enésima prueba de la negligencia instalada en la cúpula valencianista, pero que esta gente se aparte y deje paso a la ilusión. La de una afición que jamás pierde la fe, la de un entrenador que sigue en pie haciendo lo que mejor sabe y la de unos jugadores que con las llegadas de Bryan Gil e Ilaix Moriba pueden tener dos compañeros a la altura de las circunstancias.
Tras haber agitado con buenas y malas nuevas el mercado de invierno el Valencia CF prosigue con paso muy firme en el torneo del KO y mira a La Cartuja de reojo, pero de nuevo llega La Liga, una vez más aparecen deberes muy primordiales, la senda de la victoria debe ser retomada y si algo tiene Mestalla es que siempre se puede, aunque el rival se denomine Real Sociedad de San Sebastián, y desde luego si Carlos Soler, Guedes y Hugo Duro siguen estando ahí, los motivos son incluso mayores.