EL VALENCIA CF ES UN BUCLE A DOMICILIO

La misma historia de casi siempre. Otra derrota más, acusando las bajas y con una imagen que, incluso comparada con la de Mestalla, deja mucho que desear. El Valencia CF volvió a sucumbir ante un rival fuera de casa, esta vez frente al Club Atlético Osasuna de Pamplona. El Sadar se convierte en el último de una larga lista de campos donde los de Javi Gracia han paseado sus vergüenzas. Los dos primeros goles que el Osasuna logró anotar vinieron precedidos de errores clamorosos de Musah y Gayà. El tercero fue de penalti, después de que en otro anterior Jaume Doménech hiciera una de sus grandes paradas para evitar una humillación. 3-1 y a casa. Lo del bloque de Mestalla como visitante es un bucle que no parece tener fin, hasta que la temporada concluya.

El Osasuna de Jagoba Arrasate tenía una buena oportunidad para finiquitar la permanencia, lo sabían bien sus jugadores y salieron desde el principio a morder. El Valencia ni existía. Al minuto 13 se hizo justicia en el marcador. Jaume Doménech sacó en corto, hubo un balón largo que le llegó a Musah y este respondió controlándolo de forma horrorosa, lo que provocó un dos contra dos. Javi Martínez resolvió de forma inapelable poniendo el 1-0. Debió quedar muy herido en su orgullo el Valencia porque a partir de ahí despertó, se desperezó y tuvo sus mejores momentos de la primera parte. Guedes, que está acabando muy bien la temporada, estrelló un balón en la madera al minuto 19 de partido y a la media hora dio un pase picado de crack mundial a Kevin Gameiro para que este último pusiese el 1-1.

Sin embargo, nadie hubiera creído que en el 32 de choque, el mejor aliado del Osasuna fuese a ser el mismísimo José Luis Gayà. El dorsal 14 Che dio un pase atrás tan inoperante como impropio de él, Javi Martínez fue más rápido que Gabriel Paulista, asistió a Calleri y este definió al primer toque ajustado al palo para el 2-1. Pudo ser peor al 40 de partido si Lucas Torró no hubiese mandado fuera con todo a favor un balón que estaba destinado a acabar dentro. Fallo garrafal. Aún y así, el Valencia perdía y lo hacía víctima de sus errores de bulto en defensa y de su irregularidad para competir, en especial a domicilio.

La segunda parte empezó con los mismos protagonistas que participaron en la jugada del 1-1, Guedes y Gameiro. Hay que reconocer que cuando el 7 valencianista tiene sus partidos destila calidad mundial, lástima que no juegue siempre así. Su arrancada y su zapatazo provocaron que Sergio Herrera se viera obligado a despejar, Kevin Gameiro cazó el rechace, pero el palo le negó el doblete y el empate para el Valencia. El Osasuna no tardó en recomponerse y volver a ser el equipo de la primera mitad y al 57 no sentenció porque Jaume Doménech voló para despejar el chut de Oier. En el 63 el guardameta valencianista detuvo un penalti lanzado por Roberto Torres, pero en el 67 se acabó el partido. Otra pena máxima por mano de Diakhaby significó el 3-1 anotado por un Roberto Torres que esta vez le ganó el duelo a Jaume Doménech.

Tras su tercer gol, el cuadro local pudo anotar el cuarto tanto al minuto 71, pero la gran jugada de Rubén García Santos y Nacho Vidal no surtió efecto. El Valencia tuvo una muy clara al 81, pero ahí estaba Sergio Herrera para despejar el lanzamiento de falta ejecutado por Kang-In Lee. Al 88 fue el Osasuna quien pudo marcar, pero Jaume Doménech hizo otro paradón ante Budimir. En el 89 de nuevo el conjunto de Jagoba Arrasate dispuso de otra ocasión manifiesta, pero el disparo de Brasanac se marchó cerquísima del poste. Las últimas para cada equipo fueron al 93 por parte del Valencia y al 95 por parte de Osasuna. Sergio Herrera le ganó el mano a mano a Cutrone y Jaume Doménech a Budimir.

Enormemente difícil, sino directamente imposible, recordar una temporada tan mala del Valencia CF como visitante. Es sin duda lo que más le está lastrando en esta presente competición liguera, por no hablar de las muy malas imágenes que en líneas generales ofrece. 3-1 ante Osasuna, de nuevo saliendo sin espíritu combativo, pagando otra vez muy caros sus tremendos errores defensivos y tratando de reaccionar cuando la cosa pinta peor que nunca. Patinar sobre hielo cuesta arriba es una locura. No fueron más goles en contra porque Jaume Doménech se redimió como portero y estuvo ahí. Tuvieron las suyas y bien claras los de Mestalla, seamos justos del todo, pero siempre con ese panorama tan dificultoso y ahí estaba Sergio Herrera. Otro partido a domicilio para olvidar de los de Javi Gracia. El bucle no para.

Publicado por Miguel Ávalos

Saludos, mi nombre es Miguel y es un placer unirme a WordPress. He escogido este sistema porque me gusta mucho escribir y quiero utilizarlo para escribir y publicar diferentes artículos relacionados con el fútbol. La mayor parte estarán destinados a los dos equipos de la Capital del Turia, el Valencia CF y el Levante UD, no obstante también publicaré artículos referentes a otros equipos y competiciones. Espero que todos ellos puedan ser del agrado de quienes los lean. Un cordial saludo.

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