El Levante UD deshonró por completo su imagen y escudo con un partido pésimo. 0-2 sucumbió el conjunto de Paco López ante una SD Huesca que desde el principio fue el único equipo en tener las cosas cristalinas. Rafa Mir fue el protagonista indiscutible del partido del Viernes Santo con un doblete. Su gol para el 0-1 hacía plena justicia a lo ofrecido por el equipo oscense y a lo que el Levante UD ni quiso y ni pudo ofrecer. El 0-2 acabó por darle un merecido castigo a los Granotas, que dejaron escapar una magnífica oportunidad para poner punto y final a su objetivo principal, la permanencia holgada, y se complican de la manera más absurda. Caso aparte la fragilidad defensiva, que últimamente está haciendo mella de nuevo en los del Ciutat. Un bloque se compone a partir del portero.
Solamente hubo un equipo, ese fue la SD Huesca, que desde el segundo uno de partido tuvo muy claro lo que quiso y cómo lo quiso. Los oscenses tienen opciones de permanecer y vista la voluntad que le ponen en cada encuentro sería un premio merecido para los pupilos de Pacheta. El Levante UD ya andaba perdido, sin ideas, con Morales y compañía completamente ausentes. No funcionaba nada de nada y hablamos de los momentos donde el 0-0 todavía campeaba por el electrónico. Si la entrada al partido fue muy mala, las cosas empezaron a fluir por un panorama peor, para a posteriori desembocar en lo irremediable.
La SD Huesca llevaba todo el peligro con Galán y Rafa Mir como líderes y con Ferreiro y Sandro Ramírez como otros dos jugadores destacados. Era cuestión de ponerle número al minuto del 0-1 y este fue el 15. David Ferreiro asistió a Rafa Mir ante la inoperancia Granota en defensa, y para dentro. El gol dejó las cosas del todo claras a favor de los visitantes, que pudieron hacer incluso el segundo en una gran jugada de Galán, pero la asistencia se quedó corta y la ocasión se desvaneció. El Levante UD ni existía y tan solo tuvo una llegada clara en la primera mitad. Casualidades del Fútbol, fue la última antes del descanso.
Misma situación en la segunda parte. La SD Huesca hizo lo más inteligente, empezar a dormir el partido frente a los de Paco López, a quienes no les salió absolutamente nada en todo un ejercicio de impotencia. Bochornosa y deshonrosa imagen sin lugar a ninguna duda. En el minuto 54 el partido llegó a su momento de sentencia definitiva. Seoane asistió a Rafa Mir y el delantero del conjunto oscense marcó uno de los golazos de la jornada picándola ante Aitor. Obra de arte para el 0-2. A partir de ahí se acabó el partido para la escuadra de Paco López y se jugó a lo que quisieron los de Pacheta.
El Levante UD deshonró su escudo y reputación. En este último partido no vale hablar de las cosas buenas de la temporada. No hay justificación que permita escurrir el bulto ante una imagen tan patética. Oportunidad magnífica echada por la borda y victoria más que merecida para una SD Huesca que aún tiene mucho que decir. Los de Paco López a hacérselo mirar porque llevan dos Viernes demostrando un nivel defensivo muy triste. Aparte de que los atacantes ni la olieron, no notó el Huesca ni el miedo en el cuerpo y eso es muy mala señal. Mucha reflexión les va a tocar hacer a los Granotas tras un tropiezo tan merecido como penoso por las sensaciones que han transmitido. El Viernes Santo pasó a ser el Viernes maldito. Toca dejar atrás este ridículo.
MACHO LEVANTE