Era la Real Sociedad, uno de los tres equipos más fuertes del campeonato liguero, probablemente el que mejor fútbol hace de toda España y uno de los equipos que mejor juega en todo el planeta, todo indicaba que hoy los Donostiarras seguirían agarrando de la camiseta al Atlético de Madrid y al principio iba camino de eso. Pero el estadio que debía visitar era el del Levante UD, con la primera fase de la remodelación acabada y con un video marcador recién estrenado y el equipo al que debía hacer frente es uno acostumbrado por tradición a superarse a sí mismo y aprovechar sus opciones cuando peor están las cosas. Eso hizo el conjunto de Paco López y se llevó un partido en el que muchos otros habrían sucumbido de forma comprensible. Lo logró cuando peor lo estaba pasando. El yunque de la adversidad es inmortal.
La primera mitad transcurrió veloz como el correcaminos de la Warner. Es lo que tienen los partidos tan entretenidos y con emoción, este Levante-Real Sociedad lo fue. Por otro lado el guion fue el que todo el mundo tenía en mente, con una Real Sociedad tocando y tocando y un Levante tratando de salir rápido al menor hueco que encontrara. En los veinticinco primeros minutos las cosas les salieron que ni pintadas a los Donostiarras, pues no permitieron al Levante poseer el balón, de milagro no hicieron gol en dos jugadas donde sólo les faltó el último toque y en el 22 de partido vieron su dominio del encuentro compensado con el 0-1. Isak sacó de falta, el balón dio en la barrera y despistó a un Aitor que nada pudo hacer. La Real conseguía su premio.
Curiosamente a partir de ahí el Levante UD puso una marcha más, comenzó a tener la pelota, cosa que es indispensable para los de Orriols, empezó a acechar los dominios de Remiro y seis minutos después de encajar fue quien acertó. Vukcevic asistió a Dani Gómez, el artillero disparó, Remiro repelió, pero ahí estaba el Cowboy Granota, Roger Martí. 1-1. A partir de entonces las fuerzas se equilibraron y pese a que la Real Sociedad dispuso de una ocasión por parte de Isak, los de Paco López se mostraron más firmes en todas las líneas y el descanso decretó que las tablas se mantenían. La Real Sociedad había jugado genial al fútbol, pero el Levante había sabido sobreponerse y le bastó un tiro entre los tres palos.
En el primer cuarto de hora de la segunda parte incluso dio la impresión de que el Levante era quien estaba dominando la situación. Álex Remiro tuvo que lucirse ante Morales para evitar el segundo Granota y Roger y Dani demostraban mucho peligro para la portería Donostiarra. Sin embargo, la Real Sociedad poco a poco volvió a llevar el partido donde le interesaba. Tocó y tocó hasta hacerse durante los últimos veinte minutos de encuentro con el dominio total del balón una vez más. Portu, Isak, Barrenetxea y Merquelanz eran cuatro incordios de los persistentes y el Levante se las veía y deseaba para despejar el peligro. Paco López, que había tenido que quitar a Sergio Postigo por lesión y sacar a Rober Pier, puso en el 57 a Melero y a De Frutos por Vukcevic y Morales. Si en anteriores partidos el de Silla había acertado mucho en los cambios, esta vez el técnico del Levante UD lo clavó.
Aún y así, la Real Sociedad era dueña del balón, no dejaba de llegar y cada vez que lo hacía al Levante le tocaba sufrir en una defensa que Rober Pier lideró estupendamente. Aitor también tuvo trabajo y cuando el partido estaba en su último cuarto de hora salvó dos balones de forma muy efectiva. En el 77 Paco López se jugó su penúltima carta dando entrada a Sergio León por Roger Martí y en el 86 puso a Son y retiró a un Dani Gómez fundido. Vaya si al Míster Granota le funcionaron los cambios. Cuando parecía que el resultado era de empate o que el único equipo capaz de desequilibrarlo era la Real Sociedad de Imanol Alguacil, llegó el minuto 87. Melero asistió a De Frutos y el 18 no se lo pensó, ajustició la portería rival colocando el 2-1.
Durante los últimos veinte minutos de choque el Levante tuvo que sudar en defensa y contener a un rival que, si fuese por toque de balón se lo llevaría todo, pero es lo que tiene el conjunto del Ciutat, se sobrepone a las adversidades cual yunque con un montón de metales incandescentes encima suyo. Además de que, si se sufre a condición de estos finales, entonces esta expresión también cobra gran sentido: «bendito sufrimiento».
El Levante UD logra tres puntos de oro ante un rival de mucha etiqueta y sale del descenso a su modo. Sobreponiéndose, remontando, sufriendo, trabajando, esperando y acertando. Por enésima vez los Granotas dejan su sello y en el momento más oportuno de todos. Han logrado ganar con su impronta a uno de los mejores equipos de la liga y que practica un fútbol igualado por pocos y superado por menos todavía, si es que realmente hay alguien a día de hoy que juegue al nivel de los Donostiarras. Triunfo de los que dan moral, oxígeno y motivación de sobra para seguir adelante. Salve al yunque de la adversidad.
MACHO LEVANTE
Gran crónica.. y este Levante a un punto del Valencia que va en puesto 12…hacen más feliz unas Navidades que se preveían más tristes para los levantinistas. Macho Levante
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Gracias por comentar José Luis. Para el Levante y el Valencia la Liga se va a hacer muy larga. Nuestro Levante UD debe seguir por este camino, el partido de Nuevo Zorrilla marcó un antes y un después. Ahora a proseguir, nos espera el Huesca, una final en El Alcoraz, aunque no la única. A ver si podemos celebrar la permanencia de ambos equipos de la ciudad, la del Levante en primer lugar, pero en segunda instancia desearle al vecino buenas nuevas El Derby de Valencia siempre de Primera. A por la permanencia. MACHO LEVANTE.
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Como de costumbre me cautiva la mezcla de poesía y novela. Invita a seguir leyendo a quere más hasta q llegas al final y se acaba hasta el siguiente reencuentro.
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¡Muchas gracias por comentar Carmen! Para eso está un servidor, para intentar que las crónicas sean lo más entretenidas posibles. Ya sea en las derrotas, empates o victorias. Un cordial saludo y MACHO LEVANTE.
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