Se ha marchado. Argentina está rota, el Planeta Fútbol está roto. El día 25 de Noviembre ya no será lo mismo en el Deporte Rey. Será un día que todo amante y toda amante del Fútbol maldecirá para siempre y al mismo tiempo un día de incontables homenajes. Por si no había bastante con este 2020 que afortunadamente está a la vuelta de la esquina de terminarse, con esa maldita pandemia que a su paso por el mundo no deja de cobrarse vidas, ahora otra más se apaga. Una cuyo nombre ha estado, está y estará de por vida grabado a fuego lento y con todos los lujosos adornos correspondientes en los anales de la historia futbolística. Nos ha dejado Diego Armando Maradona Franco, un Dios del Fútbol, para millones y millones en todo el planeta «El Gran Dios del Fútbol».
El 30 de Octubre del año 1960, el mundo le daba la bienvenida como el quinto de ocho hijos y el primer varón del Matrimonio entre Diego Maradona y Dalma Salvadora «Tota» Franco. Casi dieciséis años después, el 20 de Octubre del año 1976, el mundo del deporte rey le saludó debutando con su equipo el Argentinos Juniors, portando el 16 a la espalda y reemplazando al jugador Rubén Aníbal Giacobetti. Tan sólo en su primera intervención enmudeció a la afición local tras realizar un «caño» a un jugador del equipo contrario, el Talleres. Fue la primera de innumerables firmas que aquel muchacho empezaría a dejar, dando cada vez con más claridad al mundo en general y a Argentina en particular una señal inequívoca de que se estaba forjando un ser superior en el Fútbol.
Dicha señal se consagró como un hecho en los siguientes años. Maradona logró ser el máximo goleador en los torneos Metropolitano 1978, Metropolitano y Nacional de 1979 y Metropolitano y Nacional de 1980. Con ello se adjudicó el récord de ser el único jugador del fútbol argentino en lograr el estandarte de máximo artillero en cinco ocasiones seguidas. Algo prodigioso. Por si esto fuera poco, Argentinos Juniors bajo su estela logró su primer subcampeonato en la historia del Club. Fue en 1980, siendo River Plate la única escuadra capaz de quedar por delante alzando el trofeo.
En el año 1981, Maradona, pese a la cantidad de ofertas que recibió de un montón de Clubes, tenía muy claro que quería fichar por Boca Juniors, archirrival del River Plate que precisamente le había hecho la oferta más importante y que en 1980 se coronó como campeón, impidiendo a Maradona y a su Argentinos Junior tocar la gloria en el torneo Metropolitano de 1980. Boca Juniors no tenía capital en sus arcas para pagar su traspaso, pero finalmente Maradona recaló en dicho Club en forma de cesión con opción de compra durante 18 meses. A pesar de las enormes dificultades tanto deportivas como sobre todo extradeportivas, Maradona y su Boca Juniors se alzaron como campeones del Torneo Metropolitano de 1981 tras empatara 1-1 frente al Racing Club. Lamentablemente Boca Juniors cayó en Cuartos de Final frente al Vélez Sarsfield en el Campeonato Nacional de 1981 y por si esto no fuera suficiente, su último partido con Boca Juniors, el 6 de Febrero del año 1982, fue frente al eterno rival River Plate. Boca Juniors perdió el encuentro. Un final de etapa sin duda muy doloroso para «El Pelusa».
En el Mundial de España 1982, las expectativas de Argentina eran enormes, pues no solamente defendía el título logrado ante Holanda en 1978, sino que ahora disponía de Maradona como un baluarte de muchísimos quilates. Sin embargo, la participación de la albiceleste fue decepcionante y el último partido de Maradona y su Argentina fue de los peores recuerdos posibles a nivel de selección. 3-1 ante la eterna rival Brasil en un partido en el que El Pelusa fue expulsado del verde por propinarle una patada muy violenta al jugador de La Canarinha Batista. Sin duda un triste mundial para tamaño fenómeno.
Tras el Mundial, Diego Armando Maradona se convirtió en un fichaje estelar del Fútbol Club Barcelona, que pagó nada menos que 1200 Millones de las antiguas pesetas. Una cifra muy grande y de la cual el 66% fue para Argentinos Juniors, mientras que el 34% fue a parar a las arcas de Boca Juniors. Su debut fue negativo perdiendo frente al Valencia por 2-1, pese a anotar él la diana culé. Poco tiempo después se vio obligado a estar en el dique seco tres meses por culpa de una hepatitis. Reapareció el 12 de Marzo de 1983 ante el Betis, pero el Barcelona, muy mermado por su largo periodo de baja, fue incapaz de seguir el ritmo liguero y quedó cuarto. Suerte muy distinta encontró el conjunto de La Ciudad Condal con el regreso del Pelusa en la Copa del Rey y en la Copa de la Liga, pues en ambos torneos el Barça acabó como campeón y nada menos que frente al Real Madrid en ambos torneos como finalista. El Real Madrid sucumbía ante el Barcelona de Diego Armando Maradona y el Estadio Santiago Bernabéu ovacionaba con aplausos a la estrella del eterno rival debido al golazo que metió. Un gol que supuso la victoria del Barça en tierras madridistas.
La temporada 1983-1984 fue un terrible recuerdo para El Pelusa. Su lesión provocada por el jugador del Athletic Andoni Goikoetxea y a posteriori su sanción de tres meses sin jugar por parte de La Federación del Fútbol Español, debido a una fuerte agresión al también jugador del Athletic Miguel Ángel Sola, desembocaron en su salida del Barcelona y su fichaje por el Nápoles de la Liga Italiana. Maradona dejaba en el Barcelona un registro de 58 partidos jugados, 28 goles anotados y una Copa del Rey y una Copa de la Liga conseguidas de manera imborrable. Al mismo tiempo El Pelusa acusó al Barcelona de no haberlo apoyado lo bastante y también dejó recados a los Árbitros del Fútbol Español, acusándoles de tener un pésimo nivel impropio del Viejo Continente.
El 5 de Julio de 1984, un Stadio San Paolo lleno hasta la bandera registró uno de esos días legendarios para un Club. Diego Armando Maradona era presentado. El Nápoles había evitado el descenso por los pelos en la 83-84 y además no logró arrancar bien ni siquiera con El Pelusa al frente. No obstante, los 9 puntos obtenidos en la primera vuelta fueron sucedidos por los 24 obtenidos en la segunda, siendo el Nápoles una de las sensaciones de la temporada con los 14 tantos de Maradona. Durante la temporada 85-86, Maradona marcó 11 goles que contribuyeron a que el Nápoles quedara 3ro en el Scudetto. Precisamente en esta temporada, concretamente en Octubre de 1985, Jorge Czysterpiller, su representante desde 1977, dejó de serlo. Guillermo Cóppola se convirtió en su nuevo agente.
El año 1986 el Planeta Fútbol fue testigo de su definitivo ascenso como Dios del Fútbol. El Infierno que supuso el Mundial de España 1982, fue eclipsado por el paraíso futbolístico que representó el Mundial de México 1986. Bajo el liderazgo de Diego Armando Maradona, Argentina volvía a los cielos alzando su segundo mundial en la historia del país. La huella que dejó Maradona a lo largo del torneo fue más imborrable que nunca. Para la historia siempre quedarán dos partidos. Uno de ellos el que Argentina disputó frente a Inglaterra, la otra archirrival, en los Cuartos de Final y que acabó con triunfo de la albiceleste por 2-1. Los minutos 51 y 55 fueron protagonistas absolutos. En el primero de ellos El Pelusa logró marcar el 1-0 al tocar el esférico con la mano izquierda. «Yo no la toqué, fue la mano de Dios» palabras textuales de Maradona al preguntarle por aquel gol que ya tenía nombre: La Mano de Dios. Sin embargo, al minuto 55, El Pelusa cortó la respiración de todas las personas del planeta que vieron el partido, del primer al último rincón. Maradona partió desde la mitad del campo, dejó sentados a Peter Beardsley, Peter Reid, a Terry Butcher dos veces, Terry Fenwick y al guardameta Peter Shilton. El silencio mundial fue sustituido por asombro y euforia. Apúntenlo como EL GOL DEL SIGLO. Para la historia la eterna narración del mítico Periodista, Locutor y Escritor Víctor Hugo Morales.
Como no podía ser de otra manera el otro partido fue el de la Final ante Alemania Federal el 29 de Junio en el Estadio Azteca, mismo escenario que ante Inglaterra en Cuartos de Final el 22 de Junio. Alemania Federal logró empatar 2-2 contrarrestando los goles de José Luís Brown y Jorge Valdano, concretamente por mediación de Rummenigge y Völler. Faltaba Maradona y no iba a defraudar, fue quien rompió el equilibrio. No le importó estar rodeado por un tridente de contrarios, colocó un balón exquisito a Burruchaga y este ejecutó sin piedad alguna. 3-2. Argentina campeona del mundo ante una selección de cracks mundiales liderados por El Dios del Fútbol.
Tras el Mundial El Pelusa sabía que había llegado la hora de hacer del Nápoles un Club glorioso. Vaya que si lo logró. Campeones de doblete en la 86-87 siendo el primer Scudetto de la historia para el Club Napolitano y una Copa en la que el Nápoles ganó todos y cada uno de los partidos disputados, hazaña casi imposible de conseguir. Los 10 goles en Liga y los 7 en la Copa marcados por el astro argentino tuvieron mucho que ver. Maradona renovó con el Nápoles hasta 1993, a pesar del intento del Milán de hacerse con sus divinos servicios. Ironías del Fútbol, fue el conjunto Rossonero quien impidió al Nápoles revalidar el título logrado en la temporada del doblete, para variar el Milán ganó en San Paolo un partido que se antojaba una final liguera. El Nápoles de Maradona se tuvo que conformar con el subcampeonato. Mucho más alegre fue la siguiente temporada 88-89, donde el Nápoles volvió a quedar subcampeón del Scudetto, pero su histórico logro fue en la Copa de la UEFA. Un 2-1 en San Paolo y un 3-3 en Neckarstadion frente al Stuttgart de Jürgen Klinsmann desató la euforia en Nápoles.
La Temporada 89-90 también fue histórica en Nápoles. El segundo Scudetto llegaba tras las victorias por 4-2 al Bolonia y 1-0 frente a la Lazio. De nuevo Maradona fue muy determinante con 16 dianas en la competición. No fue el único momento glorioso del Pelusa en aquella temporada. 5-1 a la mismísima Juventus para conquistar en Diciembre la Supercopa de Italia. Maradona se convertía también en un Dios para toda Nápoles.
En el año 1990 Maradona volvió a liderar a Argentina en el Mundial de Italia 90. En dicho Mundial las esperanzas de la ciudadanía argentina por ver alzar a la albiceleste el tercer mundial de la historia eran tremendamente elevadas y con muchos motivos. Sin embargo, en este Mundial, El Pelusa y su Argentina conocerían las dos caras del Fútbol. Camerún le derrotó en su primer partido en un encuentro memorable de la selección africana. Pese a ello logró acceder a Octavos de Final. Allí esperaba una Brasil invicta que dominó la mayor parte del encuentro, pero Maradona es Maradona. Una asistencia impecable con «caño» incluido para su compañero Claudio Caniggia, hace que este último marque el 1-0. Victoria histórica para la albiceleste. Yugoslavia le hizo llegar a la tanda de penaltis en Cuartos de Final, provocando algunas críticas hacia Maradona y los suyos. Críticas que Argentina logró silenciar con su victoria, también por penaltis frente a Italia en Semifinales. La Albiceleste dio buena cuenta de las dos selecciones más laureadas en un mismo Mundial. Sin embargo, la cara mala de la moneda regresó en la Final. Allí esperaba una Alemania Federal vengativa. Ni la calidad del Dios del Fútbol frenó en esta ocasión a La Locomotora. Argentina lloraba por un subcampeonato que le supo a muy poco.
Diego Armando Maradona tuvo su último año de gran fútbol en 1991. A partir de aquí, por desgracia, en ese mismo año, todo fue caída libre para un jugador al que aún le que sobraba talento por repartir. Sin embargo su adicción a las drogas, sus enfrentamientos continuos con más de un medio de comunicación, sus rajadas constantes en entrevistas, sus interminables rehabilitaciones, sus malas relaciones con más de un entrenador a lo largo de toda su carrera, haberse quedado por el camino como Seleccionador de Argentina entre 2008 y 2010, su fallido intento como jugador en el Sevilla pese a dejar algunas perlas y finalmente su caída particular en el Mundial de Estados Unidos 1994, fueron episodios muy oscuros en la vida del Dios del Fútbol, episodios que por desgracia no pudo borrar. La Copa Artemio Franchi de 1993 lograda frente a Dinamarca en Mar de Plata, supuso uno de los muy escasos alivios que El Pelusa encontró. Su tercer representante fue Marcos Franchi, a quien contrató tras despedir a Guillermo Cóppola.
A partir del año 2000 sus problemas de salud empezaron a empeorar todavía más, ya no solamente por problemas con las drogas, sino porque sufría de Hipertensión. Tuvo que ingresar bajo terapia intensiva en el Sanatorio Cantegril mientras estaba de vacaciones. Veinte años interminables de ingresos, terapias, rehabilitaciones y una salud cada vez peor hasta llegar al fatídico 2020, donde la vida del Dios del Fútbol finalmente se ha apagado para siempre. El Planeta Fútbol va a estar de luto una buena temporada y con todas las razones del mundo. No hablemos ya acerca de cómo estarán en Italia, donde es genio, icono, símbolo y leyenda para la bella Nápoles. Y aún falta su querida, amada y eterna Argentina, donde ni las gotas de todos los océanos y mares de la tierra se compararán jamás con la cantidad de lágrimas que sus innumerables fans derramarán durante muchísimo tiempo. Unas lágrimas que no sólo contendrán tristeza. Contendrán gratitud, alegría, orgullo y harán brotar recuerdos a incontables que vieron desarrollarse, crecer, consolidarse y alzar el cetro de El Dios del Fútbol a una figura de la historia de su país. Fans que rogarán a Dios que absuelva de inmediato sus pecados en vida, pues futbolísticamente hablando no existe artículo ni libro que acabe definiendo cuantas gargantas de su país natal estallaron en júbilo con sus logros y triunfos. Esa ha sido la magia que El Dios del Fútbol ha regalado a Argentina, a Italia, a España. Al mundo.
Nos ha dejado, no es ningún mal sueño, es una tristísima realidad. Los mejores se van antes de hora. Parece una ley maldita que la civilización humana arrastra desde tiempos ancestrales. Me pregunto escribiendo este artículo, si algún día acabará y desterraremos juntos, vosotras y nosotros, esa ley. Entretanto, este uno más de los incontables artículos que se van a escribir, con todas las razones del mundo, dedicado al que ha sido conocido en su carrera como El Dios del Fútbol. Aquel que elevó a Argentina a la estratosfera.
San Pedro, abre las puertas, llega Diego Armando Maradona, ahora titular celestial.
HASTA SIEMPRE DIOS DEL FÚTBOL
Felicidades….un gran homenaje a una gran estrella
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Muchas gracias. Lo vi jugar por televisión cuando era niño, algo increíble, no me extraña que fuese amado por tanta gente aficionada al Fútbol. DEP.
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