Pau Cubarsí lamentará durante días haber derribado tan descaradamente y siendo el último hombre a Giuliano Simeone, porque a partir de entonces, la ida de Cuartos de Final de la Champions entre Barcelona y Atlético de Madrid, tomó un rumbo distinto. El defensor culé fue expulsado, Julián Álvarez hizo magia con el correspondiente lanzamiento de falta, y los de Hansi Flick afrontaron un segundo tiempo en inferioridad, tanto numérica como en el marcador.
El conjunto del Cholo Simeone, a sabiendas de que la cara de la moneda estaba a su favor, buscó ampliar su ventaja, cosa que logró cerca de iniciarse el último cuarto de hora del encuentro. Ruggeri recibió por la izquierda, divisó a Sorloth y le sirvió una gran asistencia que el atacante convirtió en el definitivo 0-2. El Atlético de Madrid tiene pie y medio en las Semifinales. Respecto al Barcelona, o machada o nada.