El Valencia CF cayó 2-3 en Mestalla frente al Celta de Vigo después de una primera parte en la que logró adelantarse en el marcador gracias al gol de Guido Rodríguez, y una segunda mitad en la que el cuadro vigués mostró la diferencia entre un equipo con aspiraciones a plazas europeas y otro que no lo es.
Los de Claudio Giráldez retrataron durante veinte minutos al conjunto de Carlos Corberán, perforando la meta valencianista tres veces, y descubriendo así las vergüenzas del equipo che. Los ingresos al verde de Lucas Beltrán, y especialmente de Sadiq, despertaron a un Valencia CF que a la postre solo pudo maquillar el resultado con el doblete de Guido Rodríguez.
Queda absolutamente todo dicho respeto a Los Che. No tienen equipo para sufrir a la hora de conseguir una cómoda salvación, al tiempo que tampoco disponen de recursos suficientes para ser considerados candidatos a Europa. La historia parece anunciar que el Valencia CF volverá a quedarse en tierra de nadie, pues a fin de cuentas, su rendimiento sobre el terreno de juego ofrece dicha garantía.