Nada nuevo bajo el sol, al menos respecto a los clásicos entre Real Madrid y Barcelona en la categoría femenina. Las Azulgranas son la pesadilla de Las Blancas. 0-3 en el Alfredo Di Stéfano con goles de Ona Batlle, Alexia Putellas tras jugadón de Caroline Graham por la derecha, y el autogol de una desafortunada Maelle Lakrar.
Podríamos añadir la docena de córneres botados por las de Pere Romeu frente a ninguno ejecutado por las de Pau Quesada, junto a los ocho lanzamientos entre palos de Las Culés ante solo uno por parte de Las Merengues. Por no hablar de que la goleada pudo ser aún más abultada.
No importa el torneo, Supercopa, Copa de la Reina, Champions o Liga, el Barça no tiene rival, hace con sus oponentes cuanto quiere, y eso incluye a un Real Madrid que a este paso perderá la cuenta de los varapalos recibidos por obra del cuadro azulgrana. Un Barça que está muy cerca de alzar su séptimo trofeo liguero consecutivo, que supondría el decimoprimero en total, además de volver a optar a otro Póker legendario.