Como si la ida nunca hubiese acabado, segundo capítulo. Y es que el Bayern Múnich volvió a pasar por la pulidora a una Atalanta impotente. Con decir que el gol de Samardzic fue otro maquillaje, como el tanto de La Dea durante el episodio anterior, queda todo aclarado. Quizá sea cierto que la escuadra italiana ha vuelto a escribir su nombre en una lista privilegiada de dieciséis, pero tardará en olvidar esta eliminatoria.
Harry Kane a lo suyo, inflándose a goles, como bien demuestra su doblete, marcando el primero de penalti y el segundo estando en su sitio. Después, turno de protagonismo para Lennart Karl y Luis Díaz, goleador y asistente en el tercer tanto, e intercambiando roles para con la cuarta diana. Este Bayern Múnich impone, como demuestra su incansable rodillo.