El Real Madrid solventó con eficacia su eliminatoria de Pre-Octavos frente al Benfica, al que ya derrotó por 0-1 en la ida, superando al cuadro portugués de nuevo por la mínima, esta vez 2-1. Rafa Silva puso brevemente el miedo en el cuerpo madridista con su tanto, pero inmediatamente después, Tchouaméni logró la igualada tras recibir de un Fede Valverde que también asistió a Vinicius Jr en el gol del triunfo.
Los Blancos llegan a Octavos de Final habiendo completado su penitencia, conservando la efectividad, pero no la fiabilidad, una virtud que Arbeloa debe recuperar, a sabiendas de que la próxima fase de la Champions pinta más complicada, y en la máxima competición continental no se hacen prisioneros.