El Celta de Vigo se marchó del Toumba Stadium habiendo obtenido un buen botín frente al PAOK Salónica. Los vigueses lo bordaron en la primera mitad, gracias a lo cual, Iago Aspas definió con la calidad que le caracteriza al 34 de partido, no sin antes coronarse Miguel Román con una espuela en forma de asistencia que merece dar la vuelta al mundo.
Siguió liderando Iago Aspas a los suyos, dando nueve minutos después desde la derecha uno de sus grandes pases, para que el cazagoles Williot Swedberg pusiera el segundo. Lástima el tanto anulado a Ferran Jutglá, pues prácticamente hubiese cerrado la eliminatoria, pero el PAOK Salónica reaccionó, reduciendo diferencias por medio de Jeremejeff, tras un centro melodioso de Zivkovic, colocando así el 1-2 definitivo.
No es el tesoro del año, pero sí una ventaja merced a una victoria a domicilio que demuestra la ambición del Celta con respecto a la UEFA Europa League. Si el conjunto de Claudio Giráldez continúa con el mismo ímpetu en Balaídos, donde será totalmente apoyado por su gente, rematar la faena supondrá algo bien factible.