Pura fantasía durante la primera mitad, e inteligente a más no poder durante la segunda. El Atlético de Madrid firmó uno de esos partidos dignos de toda filmoteca. 4-0 y que el Barça dé gracias por no recibir más. Los Culés fueron un equipo vulgar, casi amateur, empezando por un Lamine Yamal que probablemente realizó su peor partido vistiendo la elástica azulgrana. Sin embargo, no hay nada que reste el más mínimo mérito al cuadro colchonero, que avista La Cartuja de cerca.
Todos los jugadores que el Cholo Simeone puso sobre el verde estuvieron de diez, aunque bien es cierto que la primera parte sirvió para que Griezmann, Lookman y Julián Álvarez pusieran los ingredientes más mágicos, tanto en juego como en golazos. Hansi Flick por su parte, no puede poner siquiera la excusa procedente de la histórica pifia de Joan García, los suyos tuvieron tiempo de sobra para reaccionar, pero el Atlético de Madrid les convirtió en muñecos de paja.
Tan desquiciado acabó el conjunto culé, que Eric García completó su pésima noche siendo justamente expulsado, resultando irónico que el Barça tratase de jugar un pelín al fútbol en inferioridad numérica. Sin embargo, ahí estaba un excelso e inteligente Atlético, contemporizando a sabiendas de que la ida de las Semifinales de la Copa del Rey estaba sentenciada, como prácticamente toda la eliminatoria. Los Colchoneros quieren esta Copa del Rey, y con imágenes tan impresionantes, puede estar a su alcance.