En una primera mitad tensa y con poco fútbol, Alexia Putellas logró poner al Barcelona por delante en el tercer Clásico de la temporada frente al Real Madrid, esta vez en el Alfredo Di Stéfano y correspondiente a la Copa de la Reina. La atacante culé, que va camino de convertirse en la goleadora número uno en la historia de la competición, aprovechó un córner botado por Graham para cabecear sin oposición. Poco más que contar de un primer tiempo en que subieron los decibelios a causa de un encontronazo entre Misa y Claudia Pina.
Sin embargo, la segunda parte fue una historia muy distinta. El conjunto de Pere Romeu comenzó a jugar, manejando el cuero con precisión y paciencia para elaborar sus ataques frente a Las Blancas, y la cosa cambió. Patri Guijarro puso un gran balón a Ewa Pajor, que lanzó potente, con Misa comiéndose el esférico. La propia Patri Guijarro sirvió poco después una delicatessen que Salma Paralluelo convirtió en la sentencia. El Barça hacía cuanto quería.
La guinda a otro pastel culé en un Clásico, fue puesta por Salma Paralluelo, que aprovechó el balón en largo de Cata Coll para marcarse un jugadón y dársela en bandeja a Ewa Pajor, haciendo esta última doblete frente a un Real Madrid que ni siquiera encontró la forma de anotar el del honor. En definitiva, un 0-4 que no solamente pone de manifiesto las intenciones del Barça en la Copa de la Reina, habiendo alcanzado las Semifinales, sino que vuelve a demostrar que cuando Las Culés se ponen en modo apisonadora, incluso el Real Madrid sufre las consecuencias.