Firme en el verde, sabiendo cada futbolista qué debe hacer, con jerarquías de mando claras, sobreponiéndose a mazazos como los autogoles, y destilando calidad y chicharros en la parcela ofensiva. El Manchester United de Michael Carrick reúne todo eso. Los Diablos Rojos empiezan a ser un equipo regular y fiable, teniendo como meta retornar a la Champions. De lo contrario, ni Manchester City ni Arsenal hubiesen hincado la rodilla frente a ellos.
Si los de arriba no la pifian, y Michael Carrick prosigue como entrenador, a partir de la próxima temporada puede iniciarse un ciclo prometedor en Old Trafford. Optar al título en la presente Premier League se antoja como una pretensión tardía, pero la cuarta plaza es bien factible. El Manchester United merece regresar a sus épocas más doradas, sin embargo, todo tiene un comienzo, y el ideal en este caso, no es otro que el que su elástica se pasee de nuevo por la máxima competición continental.