El Celta de Vigo tuvo que sufrir frente al Lille, pues tras el tempranero gol de Swedberg a pase de Iago Aspas, Hugo Sotelo vio la roja directa al filo de la media hora de encuentro. Fueron muchos minutos de trabajo y sacrificio, pero vaya si merecieron la pena. Cerca del último cuarto de hora, Miguel Román centró, y el remate de Starfelt entró impactando previamente en el poste, llevando una inmensa alegría a Balaídos.
De nada valió el tanto de un auténtico veterano como es Olivier Giroud, que recibió de Diaoune. El Celta no permitió que su portería volviese a ser perforada. La victoria y los tres puntos se quedaron en casa, y los Pre-Octavos fueron asegurados. Decimocuartos con 12 puntos en total, los vigueses cerrarán la fase liguera perteneciente a la UEFA Europa League visitando al Estrella Roja, en el que promete ser un partido muy interesante.