Perdió el Valencia CF en Balaídos frente al Celta de Vigo por 4-1, suponiendo su primer partido del 2026. Sin embargo, las fechas poco importan actualmente para el cuadro che, pues el culebrón sigue siendo el mismo. Empezando por los once metros, que volvieron a dar la espalda al conjunto de Carlos Corberán, para después sonreír al oponente. Pepelu se topó con el poste, mientras que Borja Iglesias no perdonó.
Los apartados restantes también son de sobra conocidos. Un Valencia CF que fuera de casa continúa mostrando falta de ritmo, intensidad, profundidad, seguridad, y por tanto, credibilidad. De nada valió el gol de Pepelu, pues para ese entonces Borja Iglesias ya había hecho doblete, y El Abdellaoui y Hugo Álvarez remataron la faena.
Mucho ojo porque ahora depende del Mallorca que el Valencia CF no caiga al descenso de buena mañana, como diría aquel. Si esta es la imagen que los de Mestalla van a ofrecer a domicilio durante la segunda vuelta, el sufrimiento sigue pintando mayúsculo. Los años pasan, pero el drama sigue servido.