El AC Milan se llevó il Derby della Madonnina por 0-1 frente al Inter. Un soberbio Maignan y un atento Pulisic lideraron la conquista del Giuseppe Meazza, logrando que la escuadra rossonera tumbara al cuadro de Christian Chivu. Los Nerazzurri fueron prácticamente dueños del balón, mientras que el equipo de Massimilliano Allegri, sin excesivo éxito a la hora de dominar, asomó en contadas ocasiones pese a hacerlo con mucha claridad, viviendo de su renta a partir del último cuarto de hora.
Quiso imponer el Inter desde el principio un ritmo frenético, ante un Milan que no consiguió disfrutar del cuero, y que por tanto se vio obligado a anestesiar el juego. Maignan empezó su show con un paradón al cabezazo en plancha de Marcus Thuram, corría el minuto 4. Al 17, Bartesaghi hizo recordar que Los Rossoneri comparecieron, aunque cruzó demasiado su remate. Llegado el 28 de partido, tras un córner, Acerbi fusiló de cabeza, pero la madera le negó el tanto. Al 31, Çalhanoglu perdonó el primero.
Cuando transcurría el 38 de juego, Maignan volvió a lucirse con otra parada espectacular al remate de Lautaro Martínez, antes de que el balón chocara con la madera por segunda vez. No podía el Inter, aunque ni mucho menos por dejar de intentarlo. La escuadra de Christian Chivu no obstante, recibió un buen susto al 44, momento en que Pulisic se quedó cerca de abrir el marcador.
La segunda mitad no fue menos entretenida. En sesenta segundos, del 52 al 53, Maignan acaparó los focos de nuevo parando en dos tiempos el potente chut de Marcus Thuram, y acto seguido, Saelemaekers remató, Sommer despejó, y un oportunista Pulisic cazó el rechace, mandando el balón a guardar.
El gol aspiraba a ser un mazazo para el Inter, y durante algunos minutos así fue, dado que al 59, tras una contra, los de Massimilliano Allegri rozaron el segundo. Rafael Leao puso un gran balón para Pulisic, quien no conectó con el esférico por centímetros. Sin embargo, a partir de entonces, no hubo noticias en ataque de un Milan que concentró sus energías restantes en defender la renta.
Podría haberle salido caro, pero la escuadra rossonera ha aprendido con Allegri que un equipo se construye desde abajo. Estaba la zaga, y Maignan por supuesto. El guardameta se hizo gigante una vez más, impidiendo a Çalhanoglu empatar el Derby desde los once metros al minuto 73. Un mazazo psicológico que permitió al Milan ralentizar el ritmo de juego.
Los últimos intentos por parte de la escuadra dirigida por Chivu, se dieron al 82 y 88 de partido. Diouf también se topó con ese coloso bajo el arco de nombre Maignan, y a Akanji le faltó algún centímetro para, al menos, evitar el triunfo del vecino, un AC Milan que logró la mejor victoria posible para reafirmarse como candidato al Scudetto.