Sucumbió el Valencia CF frente al Villarreal de Marcelino por 0-2 en el llamado Gran Derby de la Comunidad Valenciana. Los Che fueron incapaces de crear verdadero peligro, tanto en la primera mitad como por supuesto durante la segunda. El Submarino Amarillo hizo lo justo para irse al descanso ganando, merced a un penalti muy discutido transformado por Gerard Moreno, mientras que tras la reanudación, mostró su clara superioridad, rematando la faena por medio de Santi Comesaña.
A Mestalla se le ha terminado la paciencia. El nivel del oponente supuso cero excusas, y despidió al equipo con una de esas pitadas imposibles de olvidar. Si es un rival teóricamente inferior, los malos resultados se producen a causa de no mostrar la actitud debida. Y si el contrincante es superior, el motivo se localiza en el hecho de que la bajada de brazos es inevitable, arribe pronto o tarde. Huele a otro culebrón.