El punto sacado por el Levante UD en Son Moix frente al Real Mallorca de Jagoba Arrasate, no esconde las carencias de un equipo que deberá sudar y sangrar como nunca si pretende sobrevivir en la Liga EA Sports. Los Granotas no saben cerrar partidos, por cada buena acción cometen dos pifias, e ignoran completamente el significado de la expresión «sangre fría». De continuar en esta línea, la permanencia supondrá un camino de espinas con sensación de interminable.
Julián Calero sigue teniendo trabajo por delante, dado que hasta la fecha, ha sido incapaz de inculcar a sus jugadores el hecho de que con un solo gol de ventaja no basta, tampoco ha arreglado esa berbena que se hace pasar por defensa, y respecto a la sangre fría que debe reunirse a la hora de rematar frente al portero del conjunto rival, más vale que recurra a documentales sobre reptiles, porque las dos erradas por Manu Sánchez y Morales son de manos a la cabeza. Cuánto sufrimiento, y ni siquiera ha concluido la primera vuelta.
MACHO LEVANTE