El Bayern Múnich hace lo que quiere y gana a todo el mundo en la Bundesliga. El llamado Der Klassiker, celebrado en el Allianz Arena, no fue una excepción. El cuadro de Vincent Kompany derrotó por 2-1 a su eterno rival, un Borussia Dortmund que perdió de esta manera su condición de invicto, y queda cuarto clasificado con 14 puntos. Los Bávaros a lo suyo, siete triunfos de siete posibles, y 21 puntos para liderar con cada vez más autoridad.
No hubo color durante el primer periodo. Los de Niko Kovac no se marcharon al descanso con una goleada sonrojante gracias a las intervenciones de Kobel y a la madera. Michael Olise y Luis Díaz eran una auténtica pesadilla para la zaga del Borussia Dortmund. Los de Vincent Kompany encontraron el premio del gol cuando Kimmich botó fenomenalmente un córner, y ese sinónimo del gol llamado Harry Kane, cabeceó sin oposición.
En la segunda mitad, el Borussia Dortmund salió con mucha mejor actitud, y Adeyemi y Guirassy despertaron, aunque el Bayern Múnich ni mucho menos se echó la siesta. Sin embargo, eran Los Negriamarillos quienes rondaban el empate. Hasta que Jobe Bellingham lo estropeó todo para el conjunto visitante, firmando un error defensivo garrafal, y permitiendo a Olise colocar el segundo para Los Bávaros.
Al filo de la prolongación, Brandt consiguió poner emoción al Der Klassiker gracias a un gran remate y una asistencia no menos buena de Ryerson. Sin embargo, de nuevo fue Kobel quien impidió al bloque de Vincent Kompany ampliar distancias, con otra soberbia actuación bajo palos. El Bayern Múnich se llevó el gato al agua en el gran clásico alemán merecidamente, prosiguiendo así con una autoridad incontestable en la Bundesliga.