MANCHESTER CITY 2 NÁPOLES 0
Si tienes en tu equipo a un delantero que no deja de pulverizar un récord tras otro, como es el caso de Erling Haaland, 50 goles en 49 partidos de Champions, y a un jugón del calibre de Jeremy Doku, que en su mejor versión es capaz de vestirse de Maradona, la vida es mucho más fácil. Añadamos la capacidad de provocar que el oponente se quede con un jugador menos por parte del mencionado Haaland, y listo, cóctel servido.
Ciertamente, el Manchester City es un conjunto privilegiado. Lo comprobó nada menos que el Nápoles de Antonio Conte, cuyas esperanzas de triunfo en el Etihad Stadium se desvanecieron en el minuto 21. Haaland encaró solo al guardameta Milinkovic-Savic, quien dicho sea de paso, evitó una goleada sonrojante, y Di Lorenzo cazó al atacante por detrás. Roja directa y fin de la historia. Porque desde ese mismo instante, el choque se definió como un monólogo citizen en el cual Milinkovic-Savic, hizo cuanto pudo, hasta que llegó lo inevitable.
Corría el minuto 56, cuando Foden se sacó de la chistera una delicatessen para dejar a Haaland solo frente al cancerbero del Nápoles, y el nueve citizen definió astutamente de cabeza. A saber cuántos récords más batirá este prodigio. Quiso sentenciar el cuadro de Pep Guardiola lo antes posible, cosa que hizo nueve minutos después. Tras recibir de Reijnders, Doku alzó de los asientos al respetable superando a tres oponentes y batiendo a Milinkovic-Savic por debajo de las piernas. Obra de arte.
A sabiendas de que tenía el encuentro donde quería, el conjunto de Pep Guardiola fue bajando progresivamente el ritmo frente a un Nápoles resignado. No tuvo el mejor debut que digamos la escuadra de Antonio Conte. El Manchester City por contra, logró una de esas victorias que pueden valer por dos.
EINTRACHT FRANKFURT 5 GALATASARAY 1
Antes del partido probablemente poca gente lo esperaría. Sin embargo, el Eintracht Frankfurt se convirtió en el primer líder de la Champions tras aplastar por 5-1 a un Galatasaray que, defensivamente hablando, tiene mucho en qué pensar. No se puede conceder tanta amabilidad al rival, y el conjunto de Okan Buruk prácticamente le tendió la alfombra roja al cuadro entrenado por Dino Toppmöller. Sea como fuere, el Deutsche Bank Park acabó siendo una fiesta.
Resulta irónico cómo empezó el partido visto lo visto. Corría el 8 de juego, cuando tras recibir de Sané, Akgün sentó a un contrario y definió por el palo largo. El Galatasaray lograba adelantarse con un golazo, pero fue lo único que consiguió. El último cuarto de hora perteneciente al primer periodo, supuso su ruina.
Al minuto 37, un despropósito defensivo sirvió para que Uzun luchara por el balón, provocando que Sánchez lo introdujera en su propia portería. Ya en el tiempo de prolongación, Burkardt centró desde la derecha encontrando a Uzun, y este marcó de zurdazo a la media vuelta. Y cuando parecía que el Galatasaray no ganaba para disgustos, llegó el tercero del cuadro alemán. Burkardt botó una falta desde la parte izquierda, y Singo conectó un precioso cabezazo, pero en la portería equivocada. No se lo creía Okan Buruk.
Lejos de terminar la tortura para el equipo turco, el Eintracht Frankfurt logró el cuarto al 66 de partido. Brown colgó con música desde la derecha, y Burkardt, en colaboración con la inoperante zaga rival, dio carpetazo. Sin embargo, todavía quedaba otro desbarajuste defensivo por parte de los pupilos de Okan Buruk, y de ello se aprovechó Wahi para luchar por el cuero, que llegó a las botas de Knauff, quien tras capturarlo, sorteó a Çakir y puso el definitivo 5-1.
El Galatasaray tendrá que mejorar en defensa si no quiere que su participación en la presente Champions sea efímera. El Eintracht Frankfurt es el primer líder de la competición, y gana enteros para aspirar a revelación, y por tanto sensación.
SPORTING DE PORTUGAL 4 KAIRAT ALMATY 1
Paren las rotativas, una estrella mundial está naciendo en el José Alvalade: Geovany Quenda, de Guinea Bissau, 18 añitos, y un potencial formidable. Habrá que seguirle, el chico apunta maneras. Entre Trincao y él, dieron buena cuenta de un Kairat Almaty que, aunque perdió 4-1, no se fue completamente de vacío. Al conjunto de Kazajistán ya nadie le quita el haber debutado en Champions, que su portero Kalmurza haya detenido un penalti, ni el gol tan precioso que logró. Incluso en la derrota existen datos positivos.
Sin embargo, lo que es innegable es que el protagonismo recayó en un Sporting de Portugal que obtuvo sus tres primeros puntos en la máxima competición continental, y puede dar bastante de qué hablar. Empezando por un Trincao que pretende asumir el rol de estrella, y continuando por un Quenda al que hay que prestar mucha atención.
Los de Rafael Urazbakhtin trataron de dar la cara, siendo Kalmurza protagonista gracias a sus dos paradones, uno a Pedro Gonçalves, y el otro a Hjulmand desde el punto fatídico. Sin embargo, el conjunto de Rui Borges insistió, hasta que en el 44 abrió la lata. Trincao recibió de Kochorashvili y no se lo pensó, chicharro. De nada le sirvió a Kalmurza tocar el esférico.
Tras el paso por los vestuarios, el Sporting de Portugal retomó su asedio, y en los minutos 65, 67 y 68, finiquitó el encuentro. Fresneda se marcó un jugadón por la derecha y encontró a un Trincao que, de nuevo no se lo pensó, otro chicharro. Inmediatamente después, comenzó el show de Geovany Quenda. Hizo lo que quiso partiendo desde la derecha, y jugó para Alisson Santos, que con algo de fortuna sentenció. Pero aún faltaba lo mejor. El muchacho volvió a las andadas para vestirse de Messi, sentar a cuantos le salieron al paso y colocar la guinda con el cuarto gol. Brutal.
El pescado estaba vendido, pero los de Rafael Urazbakhtin querían saborear la sensación de marcar en Champions por vez primera. Lo experimentaron llegado el minuto 86, cuando desde la banda derecha, Ricardinho centró con música, y Edmilson la empaló al fondo de las mallas. Pudo haber hecho algún gol más el Sporting de Portugal, especialmente con la que tuvo Luis Suárez en los compases iniciales del segundo tiempo, mandando el balón al larguero de cabeza, pero el equipo portugués debutó notablemente.