NEWCASTLE 1 BARCELONA 2
El FC Barcelona debutó en la presente Champions adjudicándose la victoria en St James Park por 1-2 frente al Newcastle de Edward Howe. Un doblete imperial de Rashford acabó con la buena voluntad y físico de Las Urracas, que pese al gol de Gordon, no pudieron evitar hincar la rodilla ante Los Culés. El conjunto de Hans Flick demostró mentalidad para ser un equipo más experto en esta nueva edición de la máxima competición continental.
Tardaron lo suyo no obstante los azulgrana en cogerle el tranquillo al encuentro. La asfixiante presión del Newcastle, junto a su condición física, obligó al Barça a doblar esfuerzos en defensa, con alguna intervención memorable de Joan García. Los Elanga, Sandro Tonali, Bruno Guimaraes y Gordon, no dejaban de mostrarse activos. Los Culés echaban en falta la verdadera versión de Raphinha, y Lewandowski añoraba balones servidos. Únicamente durante el último cuarto de hora perteneciente al primer periodo, el equipo de Hans Flick se hizo notar.
El guión aparentó cero cambios tras la reanudación. Los de Edward Howe retomaron su tremenda presión, producto de un esfuerzo físico admirable. El Barça volvía a sufrir. Hasta que Raphinha decidió despertar, y la historia pasó a ser otra. Suya fue la jugada que prosiguió con el centro de Koundé, para que Rashford, con un cabezazo incontestable, abriera la lata en el minuto 58.
Ante un sorprendido Newcastle, Los Culés, encabezados por Raphinha, buscaron un segundo tanto que lograron nueve minutos más tarde. Rashford desconcertó a sus marcadores, y cuando estos menos lo esperaron, soltó un cañonazo que enmudeció a la hinchada local. Golazo de filmoteca.
Fuera porque el Barça bajó un poco el ritmo, o porque el Newcastle conservaba su orgullo, Las Urracas buscaron acortar distancias, y lo lograron justamente en el minuto 90. Gordon empujó a la red una buena asistencia de Murphy desde la parte derecha. Ni siquiera esa circunstancia desanimó a un Barcelona que trató de marcar el tercero por medio de Dani Olmo y Ferran Torres, que sustituyeron a Lewandowski y al heroico Rashford. No se alteró más el electrónico, y los de Hans Flick se llevaron el gato al agua frente a un rival exigente.