El Levante UD cayó por 2-3 frente a un Barça que durante el segundo tiempo, mostró un buen porcentaje de su potencial. Los Granotas no pudieron brindar a su afición uno de esos triunfos que inyectan moral por un tubo. Y eso que la primera parte fue de las soñadas, actitud sobresaliente y dos goles de ventaja. Sin embargo, el descanso sirvió para que Hans Flick despertara a sus pupilos, quienes salieron con una cara muy distinta en la reanudación.
Pedri con un chicharro para enmarcar, Ferran Torres mediante un gol de mucha clase, y Elgezabal en propia meta, hicieron banales el golazo de Iván Romero y el tanto de Morales desde los once metros. Cero reproches para un Levante UD que miró de tú a tú al mismísimo Barça. Lamentablemente, el cuadro de Julián Calero fue de más a menos, todo lo contrario que Los Culés.
La derrota era una posibilidad bien presente, pero no por ello menos fastidiosa. Comienzo difícil para los de Orriols, cuyo casillero de victorias y puntos sigue vacío, además de seguir teniendo mucho trabajo por delante de cara a engrasar la maquinaria. Se nota que todo lo bueno se hace esperar.
MACHO LEVANTE