El Manchester United sufrió un duro revés en su estreno liguero, cayendo derrotado en Old Trafford frente al Arsenal por 0-1. Poco le hizo falta al conjunto de Mikel Arteta para obtener el triunfo pese a dar una imagen bastante mejorable, privilegios de los candidatos a todo. Respecto al cuadro dirigido por Ruben Amorim, dejando a un lado su falta de inspiración, puede excusarse con el hecho de que los dos guardametas del encuentro se la liaron a base de bien.
Por un lado, el suyo propio, Bayindir, quien tras un córner botado por Odegaard, cayó de manera infantil en la trampa que Saliba le tendió en forma de pantalla, permitiendo a Calafiori cabecear a placer llegado el minuto 13. Por otro, esa garantía bajo el arco de nombre David Raya. El cancerbero del Arsenal, salvo el zurdazo de Dorgu al poste, detuvo todo cuanto le vino, mención especial para sus intervenciones frente a Matheus Cunha y Mbeumo. Mazazo para Los Diablos Rojos, gran comienzo de Los Gunners.