El Levante UD sucumbió frente al Deportivo Alavés en Mendizorroza por 2-1. Los Granotas ofrecieron muy poco en su estreno liguero y encajaron el segundo tanto al 90 de juego, un mazazo del que ya no pudieron recuperarse. El cuadro de Julián Calero, estuvo durante buena parte del encuentro bastante más preocupado de defender que de atacar, cosa que se traduce como una mala señal. Por si ello no bastara, el principal motivo de la derrota fue provocado por un conocido dolor de muelas, los centros aéreos, algo que atormentó al equipo durante la pasada campaña, y que ahora vuelve a presentarse todavía más amenazante.
Julián Calero debe apretar a los suyos, juegue con dos o tres centrales. Por de pronto, ya ha costado la primera derrota en la Liga EA Sports, y lo que es peor, frente a un rival presuntamente directo. Respecto a la actitud mostrada en el verde, nadie dijo fácil, pero tampoco timorato. Se precisa de una valentía mucho mayor, y cómo no, de goles. Una defensa puede ser muy sólida, pero sin un buen ataque, es imposible remediarlo todo despejando balones y cortando el juego rival. Se avecina la primera entresemana reflexiva en Orriols.
MACHO LEVANTE