A la tercera fue la vencida. El Levante UD, con un proyecto fiable encabezado por su entrenador Julián Calero, recorrió ese camino de espinas conocido como la Segunda División del fútbol español, y regresó a la máxima competición nacional. El golazo de Carlos Álvarez en El Plantío puso el broche de oro a un trabajo nada exento de altibajos, desató la euforia de toda una afición que arropó a su equipo en las duras y en las maduras, y permitió que Julián Calero encontrara en el tiempo un aliado bien merecido.
Fue el Míster quien dijo hace un año: «Esto va a salir bien». Tenía razón. La guinda al pastel se encargó de colocarla Dela, autor del tanto que no solo supuso el triunfo en el Ciutat frente a la SD Eibar durante la última jornada del campeonato, sino también la matrícula de honor para Los Granotas, ascendiendo como campeones de la categoría más igualada del mundo. El gato subió a la palmera y la morocha encontró pareja de baile.
Ahora el reto es más complicado, sobrevivir en Primera División, implique lo que implique, desde el sufrimiento extremo hasta la política de la tumbona, lo que se traduce como merodear en mitad de tabla el mayor tiempo posible. Para ello era necesario media plantilla nueva, literalmente. Gracias al equipo de dirección deportiva liderado por Héctor Rodas, el club de Orriols ha sorteado hábilmente sus obstáculos económicos, moviéndose como pez en el agua en el presente mercado estival.
Jeremy Toljan y Víctor García refuerzan el lateral derecho, mientras que Manu Sánchez el izquierdo. Alan Matturro y Matías Moreno llegan para fortalecer el eje defensivo. Kervin Arriaga y Jon Ander Olasagasti asumen el reto en la medular, y Goduine Koyalipou en la punta de ataque. Julián Calero también tiene un pedazo de fichaje para su cuerpo técnico, nada menos que Vicente Iborra, quien tal vez ya no juegue dentro del verde, pero sí desde los banquillos.
A falta de medio mes para que concluya el mercado estival, hay que tener en cuenta dos cuestiones importantes. La primera procede de Buñol, y es que Pablo Cuñat bajo palos, Martín Krug en el eje defensivo, y el recientemente renovado Paco Cortés en la zona ofensiva, reclaman protagonismo con persistencia. Siempre es una gran noticia que la cantera pida paso. La segunda, como no podía ser de otra manera, es que el Levante UD prosigue con sus movimientos de cara a engordar su plantilla actual.
Entre otras opciones, suenan Tomás Vaclik y Karl Hein para la portería. Iker Losada es pretendido para completar la medular, del mismo modo que Etta Eyong para la delantera. Sin olvidar las salidas, pues los huecos reservados para quienes lleguen, conllevan alguna marcha.
El Levante UD está de vuelta en Primera División, y asume el dificultoso, pero nunca menos emocionante y motivante, reto de permanecer en la máxima categoría. Los Granotas poseen una dilatada experiencia en lo referente a recorridos tortuosos, motivo por el que son plenamente conscientes del aumento en cuanto a nivel de exigencia. Sin embargo, la clave reside en su espíritu. Si mantiene las virtudes con las que logró el ascenso, y aprovecha al máximo el potencial de la plantilla que está construyendo, la salvación no será ninguna utopía, tampoco un sueño capaz de hacerse realidad, sino un objetivo factible y alcanzable.
MACHO LEVANTE