No solo de la Sub-21 vive el enorme futuro de La Roja. Lo que ha hecho la Sub-19 de Francisco Gallardo en el Stadionul Arcul de Triumf de Bucarest, es simplemente de epopeya. Los chavales ganaron un duelo memorable a la Alemania de Hanno Baltisch por 6-5, clasificándose de semejante manera para la Final de la Eurocopa 2025. Estos muchachos pisan fuerte, y pueden hacer historia en el próximo encuentro.
El primero que debe ser mencionado es Pablo García, toda una perla, héroe de su selección durante las Semifinales, y que tuvo un duelo particular de pistoleros con otro diamante en bruto, el alemán Moerstedt, encargado de adelantar a los suyos al 28 de partido. Pablo García aceptó el reto. Primero devolvió las tablas llegado el 61, y durante el tiempo de prolongación arribó al Hat-Trick, neutralizando con ello la diana de El Mala. Sin embargo, un desafortunado autogol de Andrés Cuenca condujo a la prórroga.
De nuevo emergió Moerstedt, consiguiendo su Hat-Trick y haciendo aparentemente inútil el tanto de Tomás Marqués. Pero Pablo García no había dicho su última palabra, y en los compases finales de la prórroga volvió a darle la vuelta a la tortilla, encontrando en Jan Virgili un perfecto socio para la causa, pues fue quien igualó la contienda en el 113, para seis minutos después, dar la asistencia con la que el héroe de las Semifinales logró su póker, así como el billete para la Final.
Al loro con este grupo de chavales. Demuestran unión, compromiso, voluntad y ambición. Justamente las cualidades que una selección precisa si pretende alzar trofeos en el deporte rey. Mismo caso si se hace referencia a Francisco Gallardo, ya que los futbolistas por quienes no dudó en apostar, responden con creces. Nada como un título para culminar tamaño proyecto, además de escribir una página de oro. A por ello.