El Stuttgart se alzó con la cuarta DFB Pokal de su historia tras derrotar por 2-4 al Arminia Bielefeld de Michél Kniat. Los de Sebastian Hoeneb, finiquitaron la Final durante el primer periodo, en menos de quince minutos, colocando la guinda mediante el cuarto tanto pasado el primer cuarto de hora perteneciente a la segunda mitad. Sin embargo, el Arminia Bielefeld también se adjudicó una mención especial gracias a su reacción, pues habiendo sido militante de la tercera división alemana en la presente temporada, sus dos goles quedan registrados de por vida. No siempre el finalista se va completamente de vacío. Eso sí, la gloria viaja a Stuttgart.
Los de Michél Kniat empezaron rebeldes desde el minuto 1, con un lanzamiento de Oppie desde lejos que se marchó rozando el poste, mientras que al 11, tras centro de Wörl y prolongación del propio Oppie, Sarenren estrelló el balón en el larguero, cuando lo más fácil era marcar. Suponiendo todo un aviso para el Stuttgart, el cuadro de Sebastian Hoeneb enseñó a su oponente que quien perdona lo paga. En trece minutos, la Final de la DFB Pokal celebrada en el estadio Olímpico de Berlín, quedó virtualmente sentenciada.
Al 14, Stiller filtró un pase en profundidad para Woltemade, que superó a Schneider por velocidad y definió perfectamente. Al 21, tras despejar la zaga en un córner, el Arminia Bielefeld sencillamente la pifió, permitiendo al Stuttgart montar una contra que desembocó en un dos contra uno frente al guardameta Kersken, quien no pudo hacer nada ante el pase de la muerte de Undav, y menos con la definición a placer de Enzo Millot. De errores de uno y aciertos del otro iba la cosa, repitiéndose la escena llegado el 27 de juego. Grober se echó la siesta en la salida de balón, Stiller robó y filtró impecable para Undav, que no perdonó.
El Arminia Bielefeld estaba prácticamente ko, hasta el punto de que resulta increíble que no se fuera al descanso con una goleada mayor. La culpa de ello recayó sobre un Stuttgart que, incomprensiblemente, cuando transcurría el minuto 31, no supo resolver teniendo un tres para uno. Tampoco lo consiguió Woltemade a la media vuelta en el 42, la zaga estuvo atenta. Insistió el conjunto de Sebastian Hoeneb, buscando un cuarto tanto que le permitiera relajarse del todo. Woltemade se topó con la bota de Kersken, Undav lanzó rozando el poste, y llegado el 53, pudo dar carpetazo en un mano a mano frente a Kersken, pero optó por ceder atrás para Woltemade, que no logró rematar.
Sin embargo, el Stuttgart no iba a fallar toda la vida, como quedó demostrado al minuto 65. Oppie dio otro significado a la palabra chapuza, regalando el cuero a Enzo Millot, que no dudó en llegar hasta la cocina y definir magníficamente, con la pelota impactando en el poste antes de alojarse dentro. San se acabó. O eso parecía. Pero, fuera por orgullo, o simplemente debido a que a esas alturas de la Final, ya no tenía nada que perder, el conjunto de Michél Kniat reunió coraje, y se vino arriba cuando el último cuarto de hora asomaba.
Fue entonces cuando la figura de Nubel, cancerbero del Stuttgart, comenzó a agigantarse. Russo y Schneider lo comprobaron al 73 y al 74 respectivamente. Hasta que llegó el minuto 82, momento en que se desató la locura final. Lannert centró, y Kania remató siendo más rápido que Jaquez. El Arminia Bielefeld entraba en la historia. Pero lejos de concluir, el equipo de Michél Kniat golpeó de nuevo al 84, gracias a Vagnoman, cuya bochornosa cesión a Nubel, propia de un amateur, significó el segundo gol para un equipo que, pasó de besar la lona a creérselo en un tiempo récord.
La lógica ya no existía, solo había sitio para el toma y daca. Kersken evitó el quinto del Stuttgart, despejando la intentona de Demirovic al filo del descuento. Pero el otro guardián bajo palos, tomó la palabra inmediatamente después. Nubel protagonizó dos paradas heroicas en el 90+3, impidiendo el tercero en la cuenta del Arminia Bielefeld, que acabó siendo un finalista más que digno, histórico. El Stuttgart por su parte, volvió a saborear las mieles del triunfo, añadiendo una cuarta DFB Pokal a las conquistadas en las temporadas 1953-1954, 1957-1958 y 1996-1997. Enhorabuena al club y a toda su gente de bien.