La primera temporada del FC Barcelona perteneciente a la era Hans Flick, se ha saldado con un triplete a nivel nacional por el que absolutamente nadie apostaba en verano de 2024. El actual técnico culé, ha resucitado el gen competitivo y el instinto devorador de títulos que el Barça de las mejores épocas luce. Y lo ha logrado gracias a esa mezcolanza que supone la apuesta por la cantera e incorporar jugadores capaces de amoldarse al estilo azulgrana rápidamente. Por no hablar del romántico idilio que este equipo vive con las remontadas. Todo ello es clave para entender por qué Los Culés son amos y señores de España.
Un triplete nacional que cobra todavía más valor si se tiene en cuenta que el Barça, lo ha obtenido literalmente a costa de su eterno rival, un Real Madrid que en los cuatro clásicos disputados, ha sufrido la ira del cuadro dirigido por Hans Flick. 2-5 en la Supercopa, y a saber cuántos hubiesen sido si Szczesny no hubiera dejado a los suyos con diez. 3-2 en la Copa del Rey, con Los Culés acabando más enteros y Courtois evitando males mayores. Mientras que en Liga, 0-4 y 4-3, dos triunfos tan merecidos como decisivos.
Mención aparte y especial, merece un chaval de 17 años conocido como Lamine Yamal, actual estrella culé, futuro mejor jugador del mundo y absoluto mago del balón. Lo de este chico es para quitarse el sombrero, y ni siquiera es mayor de edad. Otra prueba más de que cuando el Barça deposita especial énfasis en su cantera, pueden surgir verdaderas joyas.
Con Hans Flick ejerciendo de líder, fichajes que entiendan la filosofía azulgrana, y a sabiendas de que en muchas ocasiones los mejores talentos se encuentran en casa, el FC Barcelona puede sentar las bases para que el ciclo iniciado esta temporada, sea de los denominados inolvidables.